jueves, 9 de septiembre de 2010

LA RECUPERACIÓN DE NUESTRO COBRE: PRINCIPAL BANDERA DE LUCHA DE LOS CHILENOS

Nuestro país, luego de largos años de lucha, logró por la unanimidad del Congreso Nacional, el año 1971, nacionalizar el cobre y ponerlo al servico de Chile y los chilenos, con gran éxito como lo demuestra la importancia fundamental que tiene Codelco para el desarrollo nacional. Sin embargo, a partir del año 1990, nuevamente las empresas transnacionales se apoderaron de nuestro cobre, alcanzando a tener hoy más del 60% de la producción nacional.

Las beneficiosas condiciones brindadas a las empresas transnacionales para invertir y apropiarse de nuestro cobre son de tal magnitud que impresionan e incorporan una dosis importante de sospecha: a) invariabilidad tributaria; b) depreciación acelerada; c) cambio en el sistema de tributación pasando de declarar según renta presunta, esto es, según el monto de las ventas, a renta efectiva, esto es, según las utilidad, lo que permitió que durante muchos años declararán pérdidas y pagarán cero impuesto; d) deficiente, sino nula, fiscalización del Servicio de Impuestos Internos, Servicio Nacional de Aduanas y Cochilco, por ejemplo, respecto de las desproporcionadamente bajas ventas de subproductos del cobre que declaran las empresas privadas si se comparan con las que declara Codelco, hechos que podrían incluso constituir delito, conforme al art. 97 N°4 del Código Tributario, que sanciona “las declaraciones maliciosamente incompletas o falsas que puedan inducir a la liquidación de un impuesto inferior al que corresponda…o el empleo de otros procedimientos dolosos encaminados a ocultar o desfigurar el verdadero monto de las operaciones realizadas o a burlar el impuesto”, y conforme a la Ordenanza de Aduanas que establece el delito de contrabando impropio; e) establecimiento de un “Royalty” o más bien un impuesto específico a la renta operacional en un porcentaje extremadamente bajo, un 5%, en relación al valor de la renta del cobre, muy por debajo del vigente en los países donde operan las empresas mineras que explotan nuestro cobre.

Las cifras involucradas son elocuentes y verdaderamente impactantes, por ejemplo, el día de miercoles 24 de agosto, el diario La Tercera informa sobre las rentabilidades obtenidas por la más importante minera privada durante el primer semestre del año y destaca que las ganancias de Minera Escondida habían crecido un 53%, comparado con igual periodo del año anterior, obteniendo ingresos ordinarios por ventas por un total de US$3.718 millones, declarando utilidades netas por US$1.607 millones. Las utilidades operacionales de las empresas de la gran minería fluctúan entre un 40% y un 60% de sus ingresos por venta, como expresa Juan Villarzú, y agrega “En cualquier industria competitiva, lograr y mantener márgenes operacionales del 40% o más no debiera ser posible; de hecho, son pocas las empresas que aspiran y obtienen márgenes operacionales que se acerquen al 20%”. CENDA ha publicado un nuevo estudio acerca de la Tributación y ganancias de la industria minera en Chile: 2005-2009, donde señala: “Basado en sus propios balances, se comprueba que las las mineras privadas obtienen ganancias antes de impuestos, intereses, depreciación y amortizaciones, que superan los 20.000 millones de dólares por año. Dicha suma equivale a todas sus inversiones realizadas entre 1974 y 2008. Los impuestos totales pagados no superan un 17 por ciento de las mismas”.

Chile no está siendo compensado como corresponde y las empresas extranjeras están obteniendo rentabilidades extraordinarias, utilidades que exceden una compensación razonable por el riesgo y monto de sus inversiones.

Por qué tantas ventajas y privilegios? Por qué Presidentes de la República, Ministros de Estado, Parlamentarios y la “elite” política (“clase” les gusta más bien autonombrarse, aunque más bien se constituyen en oligarquía), de gobierno y oposición, pueden seguir entregando a vil precio nuestra principal riqueza?

Lo ocurrido con nuestro cobre durante los últimos veinte años indigna, si observamos las cifras de pobreza y distribución de la riqueza, si observamos las necesidades de salud, de educación, de trabajo decente y sueldo digno de una gran mayoría de nuestros compatriotas.

Piñera ha vuelto a plantear un proyecto de ley de “Royalty” en la misma la línea ya conocida, ofrecerle más privilegios y mejores negocios a las empresas mineras extranjeras a cambio de un pequeña contribución. Piñera quiere que las mineras transnacionales “aporten” mil millones de dolares en tres años, una “bicoca”, si las transnacionales ganan 20 mil millones de dólares anuales, y más encima se extiende la invariabilidad tributaria hasta el año 2025. “Si continuamos con la misma ley, creo que estamos en el peor de los mundos” dijo el Ministro de Minería. No se que proyecto conoce el ministro, pero el publicitado no varía el actual mundo. Piñera intenta asegurar la aprobación pidiendo a las mineras un monto tal que le permita repartir dicha suma entre los parlamentarios de regiones. Es probable que logrará su aprobación, pero nada cambiará mucho para las mineras, y para Chile, solo será un parche más. La Concertación ha propuesto terminar con la invariabilidad tributaria y aumentar el impuesto específico a las rentas operacionales hasta un 19%. El gobierno señala que cualquier cambio debe contar con la buena voluntad de las empresas mineras, pues estás gozan de privilegios otorgados por ley, sino la nueva ley será letra muerta.

Sin duda la discución debe ser más amplia, Chile debe reformular su estructura tributaria y la carga que pagan las grandes empresas y las grandes fortunas, lo que es un desafío imposible de evitar, tal como la formulación de un política de recursos naturales y energías estratégicas, un nuevo Código del Trabajo y una nueva Constitución Política de la República.

En el caso específico de la tributación de la industria minera, debemos impulsar, desde ya, el establecimiento de un nuevo régimen tributario para la gran minería del cobre, en virtud del cual el Estado obtenga una parte importante de la renta del cobre que le corresponden como dueño y las empresas mineras limiten sus rentabilidades a montos razonables. Se debe legislar y fiscalizar para cerrar las brechas tributarias que permiten evadir y eludir impuestos, por ejemplo, en cuanto a los subproductos del cobre, a los créditos con empresas relacionadas, al valor de las operaciones de transferencia o sobre las pérdidas de contratos a futuro que son usados para transferir utilidades a empresas relacionadas ubicadas en paraísos fiscales, todo lo cual significa sumas muy, pero muy por sobre los mil millones de dolarés que se pretende recaudar con las propuestas que presentan el gobierno y la Concertación.

Como diría el Presidente Salvador Allende a propósito de la nacionalización del cobre “No se trata de un camino de provocación para aquellos que invirtieron el dinero hace tiempo en Chile; no queremos el camino de la apropiación indebida ni de la usurpación; pero tampoco queremos el privilegio y la granjería. Queremos se dicte en un país independiente y soberano, dentro del marco jurídico... queremos dictar una ley, repito, dentro de los causes legales, que permita a Chile, hacer que el cobre sea autenticamente nacionalizado y sea el cobre de Chile y los chilenos”.
Frente a la supuesta imposibilidad de terminar con la invariabilidad tributaria y demás privilegios, debemos tener presente que conforme a la Constitución Política de la República, el Estado goza del dominio patrimonial sobre todas las minas, prescribiendo expresamente que “El Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas”. En consecuencia las leyes dictadas con posterioridad a la Constitución, como el DL 600 y sus modificaciones, la Ley Orgánica de Concesiones Mineras y otras diversas leyes antinacionales, y los contratos de inversión extranjera suscrito conforme a esas disposiciones, son contrarios a la Constitución. Si se pudo nacionalizar el cobre por la unanimidad del Congreso Nacional el año 1971, hoy también es posible impulsar un Gran Acuerdo Nacional por la recuperación de nuestro cobre.

Poner el cobre al servicio de la patria implicaría un impacto profundo y decisivo en la lucha contra la pobreza y en el propósito de lograr el desarrollo nacional. Recuperar nuestro cobre constituye un imperativo moral y patriótico que interpela a todos los chilenos, debiera ser la principal bandera de lucha del Partido Socialista y todos quienes creemos en un Chile justo y solidario.

La recuperación de nuestro cobre sólo será posible si los ciudadanos, si el pueblo y los trabajadores, las organizaciones sindicales y sociales, toman conciencia de la importancia estratégica que tiene nuestro cobre y se organizan y luchan para recuperarlo.

Como dice mi profesor de derecho minero en la Universidad de Chile, el gran poeta Armando Uribe, en el prólogo del libro “Manual del Defensor del Cobre” de Julian Alcayaga, “Los léctores... han de imponer el interés del país, del verdadero país, que nos escamotean los Sanchos Panzones que se contonean en sus poderes gozosos, públicos y privados, mintiendo por acción y omisión. Dirán que esto es quijotesco. Los que mandan quisieran reirse de los que no mandamos. Pero no saben ignorantes, además de malisiosos que don Quijote es el amo de Panza”.

Carlos Fuentealba Maldonado
Abogado

lunes, 16 de agosto de 2010

EL DOMINIO DE LAS ENERGÍAS DEL FUTURO UN ASUNTO CLAVE DEL NUEVO TIEMPO

El capitalismo financiero mantiene en serio riesgo la estabilidad y el desarrollo. Somete a los pueblos, especialmente a los trabajadores, a la desigualdad y las carencias, generando, en definitiva, profundos desequilibrios económicos, sociales, humanos y ecológicos.
Ya lo decía el Presidente Salvador Allende ante las Naciones Unidadas el año 1972 “estamos ante un verdadero conflicto frontal entre las grandes corporaciones y los Estados. Estos aparecen interferidos en sus decisiones fundamentales por organizaciones globales que no dependen de ningún estado y que en la suma de sus actividades no responden ni están fiscalizadas por ningún parlamento, por ninguna institución representativa de los intereses colectivos... ante este peligro, los pueblos desarrollado no están más seguros que los subdesarrollados”. Así lo ha demostrado la crisis económica financiera internacional que comienza el año 2008.
La crisis económica permanece latente, los gobiernos y sus organismos internacionales no atacan las causas y se abstienen de regular y controlar a los bancos y entidades financieras, como lo muestra la reciente reunión del G20, en que fracasan los principales propósitos del evento como son el intento por establecer mecanismos para supervisar los mercados financieros; la creación de una tasa que forme un fondo de seguro, en virtud de la cual se obliga al sector bancario a participar del costo de su propio salvataje ante eventuales nuevas crisis; y el reforzamiento de reglas de mayor solidez para las instituciones financieras.
Más aun, el laissez-faire económico y sus consecuentes modos de producción, de consumo y de vida han provocado impactos medioambientales, sociales y económicos de tal magnitud que han generado una crisis climática y energética planetaria. Frente a lo cual se abre una nueva era en que resulta imprescindible repensar y cambiar.
La misión de la izquierda es la de impulsar un profundo cambio del modelo de sociedad que permita imponer nuevos equilibrios. La crisis económica y financiera internaciona actual ha dado una ocasión histórica para que la izquierda construya un nuevo proyecto de transformación social, basado en los valores del socialismo la igualdad, la justicia social, la regulación, la democracia, la participación, valores que permiten construir un mundo más justo y más durable.
La construcción de un nuevo proyecto de transformación social exige dar cuenta de las contradicciones del capital y el trabajo como tambien dar respuesta a otros desafíos, como el que impone la ecología al desarrollo, incorporando los recursos naturales en la ecuación.
En esta nueva era, la ecología deviene un asunto económico y social de importancia estratégica. El dominio de las energías del futuro constituye un asunto clave de este nuevo tiempo. Cuando hablamos del dominio de las energías del futuro lo hacemos en dos acepciones del término, por una parte, desde el punto de vista de la propiedad de los recursos y, por otra parte, en el sentido de su buen conocimiento, aplicación y administración.
Para cambiar de lógica económica, ecológica y social debemos tener una mirada de largo plazo. Esto significa consagrar los esfuerzos y recursos a las actividades que aseguran el futuro, es decir, la educación, la investigación, la innovación y el buen manejo energético.
Nuestro modelo de desarrollo debe anticipar la producción de energías renovables y hacer transitar las industrias, la producción y el consumo hacia el uso de tecnologías limpias, lo que implica innovación y avances tecnológicos, valor agregado para nuestros productos, empleo y mejor calidad de vida.
Desde luego, que se requiere un nuevo enfoque de las políticicas públicas y de inversión de los gobiernos regionales y locales, que impulse una nueva dinámica portadora de futuro, que desarrolle la investigación, la innovación y la invensión. Es imperativo hacer esfuerzos colectivos como país para impulsar la investigación, en particular la aplicada, y la educación superior, dando los medios necesarios a las universidades y centros de investigación, para que en conjunto con el sector privado, pongan en marcha proyectos de innovacion científica tecnológica.
En nuestra región, resulta imprescindible constituir un Centro de Investigación Científico Tecnológico del Limarí, que permita contribuir a la incorporación de valor agregado a nuestros productos y a desarrollar nuestras enormes riquezas y potencial en energías hidroeléctrica, eólica y solar. Debemos proteger y desarrollar nuestras riquezas, las que deben estar al servicio de la comunidad y su desarrollo. Es el caso de la importante riqueza hídrica, no sólo en cuanto al agua de la red de embalses y la exploración y alumbramiento de agua en beneficio del desarrollo de las comuniades agrícolas del Limarí, que debe impulsarse fuertemente, sino que también en cuanto importante fuente de energía hidroeléctrica.
La lucha contra el cambio climático pasa en parte importante por el desarrollo de modos de transporte más económicos en energías fósiles. Muestra de ello es el primer vuelo nocturno de un avión propulsado únicamente con energía solar, el Solar Impulse, en Suiza. Muchos creen que el futuro es del automóvil eléctrico. Así lo entienden, las grandes potencias que se abocan a impulsar la fabricación masiva del automóvil eléctrico. En el futuro las demandas por energía eléctrica aumentarán, de manera que si hoy las empresas que explotan las centrales hidroeléctricas y la distribución de energía aumentan la tarifa de la luz, afectando los bolsillos, es necesario que los ciudadanos se apropien del asunto y provoquen los cambios en el modelo social y económico, que impliquen que la comunidad se beneficie de sus riquesas, en energías, en cobre, y pueda dar un salto al desarrollo. Todo, salvo que el dominio de la energía atómica por parte de Iran, sumado a su petróleo, haga que los Estados Unidos comience una guerra atómica de efectos devastadores.

martes, 29 de junio de 2010

MAS DE LO MISMO V/S NUEVA ALTERNATIVA

La Concertación no logra comprender el mensaje de los ciudadanos. La Concertación es una alianza política de otra época, de otro momento de la historia política nacional, incluso, lo que hoy existe es un magro remedo de aquella que se constituyó el año 1988. La Concertación ya cumplió su objetivo, se agotó como proyecto político y hoy sólo manifiesta signos evidentes de descomposición.

La dirigencia política concertacionista, más allá de frases políticamente correctas -incluso incurren en esta conducta las nuevas generaciones que comienzan a tomar protagonismo- no logra entender que los ciudadanos han demandado a la centro izquierda un cambio de política, un cambio de proyecto, un cambio de dirigentes.

Estamos en un nuevo periodo político, muy distinto del de los últimos 22 años, que implica exigencias nuevas. No se puede continuar enfrentando este nuevo periodo político con un instrumento del pasado. Se requiere una nueva política, una nueva alianza que logre agrupar a todas las fuerzas políticas, sociales y culturales que se oponen a la derecha.

La contradicción de renovación política en que se encuentran las fuerzas de la centro izquierda, no es entre,por una parte, quienes creen que la derrota se debió a la falta de disciplina, la falta de defensa de la obra de la concertación, porque MEO restó dos puntos que faltaron para ganar a Piñera, y, por otra, quienes creen que se debió a la distancia con el Chile real y los ciudadanos, para lo cual basta con que los mismo dirigentes se reúnan con Arturo Martínez y ahora vayan a las marchas de la CUT; tampoco se logra con los mismos dirigentes mesiánicos, destacados responsables de la derrota, como Girardi y Ominami, reunidos a definir entre cuatro paredes el nuevo proyecto progresista.

La renovación de la centro izquierda chilena debe ser profunda. Debemos producir cambios en la forma misma de la política actual, pues se ha excluido a los ciudadanos, poniendo una amplia brecha entre la sociedad y la política, dejando los asuntos de la polis reservados a unos pocos y muchas veces en manos del racionalismo tecnocrático; debemos producir cambios en los partidos políticos, hoy se reducen a simples maquinas descarnadas, sin otro objeto que el poder, completamente desarraigadas y aisladas de la sociedad; para construir un proyecto moderno y creíble, se requieren, por cierto, nuevos actores, debemos promover el cambio dirigencial, en especial de los responsables de abandonar el proyecto de transformación social originario de la Concertación, que se ocuparon principalmente de la administración del poder del gobierno, y que hoy no saben que hacer, incapaces de pensar y de acompañar la transformación social ni de contribuir a ella.

Hoy requerimos pensar el futuro, constituir desde la ciudadanía una nueva alternativa, unitaria, amplia, de toda la centro izquierda, sin exclusiones, que se base en un proyecto nuevo de desarrollo económico, social, cultural y ecológico distinto del modelo neoliberal reinante, construido en conjunto por los ciudadanos, por los actores sociales, culturales y políticos.

Los partidos políticos de la centro izquierda, sin hesitaciones, debieran dar paso al cambio e impulsar con decisión y energía este camino.

En el marco de la construcción unitaria, amplia y participativa de un nuevo proyecto de desarrollo para Chile se perfilarán los liderazgos que podrán guiar su concreción. La definición, finalmente, del lider que encarne un nuevo proyecto de transformación social y enfrente a la derecha en las elecciones presidenciales del 2013, debiera elegirse en primarias abiertas con la participación de millones de chilenos, de manera que cuente con una amplia legitimidad.

Carlos Fuentealba Maldonado
Abogado

sábado, 17 de abril de 2010

LA IZQUIERDA SOCIAL ECOLOGICA

El proceso político francés del momento nos muestra diversos aspectos de gran interés para las ideas políticas y esperanzas no sólo de la izquierda francesa sino que de la izquierda europea y la de otras partes del mundo.

Por cierto que no se trata de un modelo necesariamente a seguir en otras latitudes, pero que si muestra una aproximación de buen sentido o una tendencia de las ideas políticas contemporáneas, a la luz de la cual resulta de interés observar nuestro sistema político.

El momento político francés se encuentra determinado por las recientemente elecciones regionales, cuyos resultados han provocado importantes efectos en todo el espectro político, en la perspectiva, por cierto, de las elecciones presidenciales 2012.

Las elecciones regionales francesas se desarrollan en primer y segundo turno o primera y segunda vuelta, en nuestro lenguaje. En el primer turno se enfrentaron todas las fuerzas políticas sin pactos previos, desde Lucha Obrera y el Nuevo Partido Anticapitalista, por la izquierda, hasta el Frente Nacional por la extrema derecha, pasando por el Partido Socialista, Europa Ecológica, Frente de Izquierda, agrupación en que se encuentra el PC, el centrista Modem y el partido de la derecha gobernante la Unión para la Mayoría Presidencial, UMP, el movimiento popular, como señala su eslogan, que nos recuerda el de la UDI chilena.

En segundo turno de las elecciones regionales, sólo pueden concursar las listas que superan el 10% de los votos, pudiendo formarse nuevas listas o pactos entre las fuerzas mayoritarias y minoritarias que compitieron, siempre y cuando estas últimas hayan superado el 5% de los votos. En esta ocasión, las fuerzas de izquierda que habían obtenido en primera vuelta resultados muy esperanzadores, se impusieron la tarea de enfrentar la segunda vuelta con una clara vocación de unidad y de mayoría, logrando formar una nueva alianza política tras un proyecto que impulsa una Izquierda social, ecológica y republicana entre el Partido Socialista, Europa Ecológica y el Frente de Izquierda.

La izquierda formó un pacto en base al respeto del sufragio universal expresado en el primer turno, en el respeto de la diversidad, en valores comunes profundos entre las partes y en el convencimiento claro de la necesidad de la unidad. El resultado de la segunda vuelta significó un rotundo triunfo de la unidad de la izquierda y una derrota estrepitosa de la derecha gobernante. En efecto, la unidad entre el PS, Europa Ecológica y Frente de Izquierda obtuvo a nivel nacional aproximadamente un 54% de los votos y UMP, el partido de gobierno, un 36%. A la elección se presentaron 8 ministros del gobierno y todos perdieron a manos de los candidatos de la izquierda. Sobre este punto cabe señalar, que la acumulación de cargos es una materia muy crítica del sistema político francés, en que una persona, por ejemplo, puede ser a la vez Ministro y Presidente Regional o Senador y Alcalde y Consejero Regional.
Destaca también en estas elecciones el derrumbe del Modem, opción centrista que había emergido en la elección presidencial anterior con interesantes resultados, pero que cae de un 12% a un 3%, así como también se observa la baja permanente del PC y la caída del NPA.

También se convierte en un asunto de preocupación el alto nivel de abstención, que en primera vuelta alcanzó un 53% y en segunda un 49%, poniendo en discusión el significado de dicha manifestación, que sin duda es un claro rechazo de los ciudadanos al conjunto del sistema político, a la acción de los partidos políticos tanto de izquierda como derecha. Este asunto es una discusión que no se ha dado suficientemente en nuestro sistema político, en relación al voto voluntario y voto obligatorio, desde luego, podemos resaltar recientes encuestas que muestran la altísima opinión crítica de los ciudadanos respecto de los partidos políticos, y, por otra parte, la concepción histórica de nuestro sistema político que estima el voto obligatorio como una carga esencial de la democracia que deben soportar todos los ciudadanos.

En los principales sectores del sistema político francés, a raíz y a la luz de los resultados de las elecciones regionales, se suscitan diversos efectos y reacciones, según podemos observar a continuación.

El Gobierno y la derecha.
El gobierno sin duda es el principal derrotado en las elecciones regionales, desde luego todos sus ministros candidatos perdieron, y el mensaje ciudadano mayoritario claramente exige cambios a las políticas gubernamentales, especialmente la política económica, la política de empleo, de transporte, de inmigración, etc. Recientes sondeos de opinión pública indican que un 70% de los franceses desea cambios en la política económica.

Sin embargo, Sarcozi en lugar de emular a Charles De Gaulle pronunciando el famoso “he escuchado la voz del pueblo”, se resiste a realizar cambios, decide mantener las políticas de gobierno y reemplazar ministros, ingresando al gobierno a los sectores cercanos al antiguo presidente Chirac.

Reaccionando políticamente al resultado electoral, Sarcozy frena el proyecto de ley que establece la tasa carbono mientras no se logre un acuerdo a nivel europeo, con ello da un giro y retira una política que no encuentra gran adhesión ciudadana, y luego, en relación a la burqa, plantea la prohibición del uso del velo integral, y en materia de política de inmigración promueve un proyecto de ley que endurece el trato a los inmigrantes, con ello comienza a disputar el electorado del Frente Nacional.

Sarcozy ya no es el candidato indiscutido de la derecha. Villepin, antiguo ministro del interior de Chirac, crea un nuevo movimiento político con el objetivo presidencial. Juppe, también ha expresado su intención de presentar su candidatura. Algunos plantean la conveniencia de efectuar primarias para elegir al candidato. Existen sondeos de opinión pública que pronostican una derrota de Sarcozi, 48%, frente a Martine Aubry PS, 52%, y también un alto rechazo ciudadano a su candidatura. Conforme a un reciente sondage que mide la popularidad, Sarcozy continua a la baja, con un 38% de opinión favorable; Aubry bate su record personal con 65%, Strauss-Kahn sigue siendo la personalidad socialista preferida por los franceses con un 76% y también Bertrand Delanoe con un 69%. Encuesta tras encuesta la imagen de Sarcozy se degrada en la opinión pública, y parece pagar un precio fuerte por la derrota de su sector en las regionales, llegando incluso a hablarse de crisis de confianza, marcando un record de impopularidad de la V República. Incluso ya el Jefe de los diputados UMP, asegura que “se encuentran en una situación extremamente difícil para nuestra mayoría” y afirma que la izquierda estaría en situación de ganar las próximas presidenciales, otro Senador de la mayoría señala que Zarcozy les conduce derecho al abismo. La alerta ya está encendida, además de la impopularidad de Zarcosy se instala la idea en los electores de que no es el único y mejor candidato de la derecha.

Una eventual dispersión en la derecha podría tener como resultado, tal como ocurrió el 2002 con la dispersión de la izquierda que implicó que Jospin saliera tercero, que sea el Frente Nacional con Marine Le Pen, la sucesora de Jean-Marie Le Pen, quien vaya al segundo turno contra Martine Aubry.

También en el seno de la mayoría, se comienza a demandar reformas a la política económica, específicamente al “escudo fiscal”, gracias al cual ningún contribuyente, específicamente los grandes contribuyentes, debe pagar más de la mitad de sus ganancias al fisco. Frente a la crisis económica y el déficit público, las criticas se multiplican sobre la base de una constatación simple: para ordenar las cuentas fiscales, el Estado no podría contentarse con reducir gastos, el deberá igualmente aumentar sus ingresos, es decir los impuestos y las cotizaciones sociales. Y en ese momento, es inimaginable exonerar a los franceses más ricos de un esfuerzo suplementario, toda vez que el esfuerzo fiscal concierne a todos.

Diversos líderes de la derecha y un gran número de parlamentarios UMP reclaman cambios o mejor una suspensión de esa ventaja acordada a cerca de 19.000 contribuyentes, las mayores fortunas de Francia. Sobre este punto conversando con un ex Consejero Regional y Alcalde de la Región del Poitou-Charantes me señalaba, que la eliminación del escudo fiscal no es la solución correcta, pues en ese caso las grandes fortunas se irán del país a otro en que los impuestos sean menores, mejor es establecer un impuesto a las transacciones financieras internacionales, del tipo tax tobin; el ex secretario general del PS, Holande, ha propuesto una reforma integral que elimine una multiplicidad de impuestos existentes y establezca un impuesto base general y una tasa impositiva progresiva.

Para Sarcozy suspender el escudo fiscal es inaceptable, toda vez que este es un símbolo por excelencia de su periodo de gobierno, de sus compromisos de campaña: “Trabajar más para ganar más”, "romper el tabú del dinero” y crear así un “golpe de confianza y de crecimiento” capaz de reponer en movimiento la economía y la sociedad francesa. Realizar cambios para Sarcozy sería debilitar peligrosamente su palabra y autoridad, sería dejarse dictar su conducta por los parlamentarios y en particular por algunos candidatos a su sucesión. Inaceptable. Después de enterrar la tasa carbono, esto sería devastador en la opinión pública. No obstante, el estado calamitoso de las cuentas fiscales impondrán finalmente cambios a la política fiscal, no ahora, por lo señalado anteriormente, pero sí en el futuro, en el marco de reformas más amplias.

Frente nacional.
En la semana previa a las elecciones regionales conversando en un café de Dijon con un amigo francés de origen africano, sobre los análisis y sondeos que indicaban que el ultraderechista Frente Nacional venía en descenso, que había obtenido muy pocos votos en las elecciones europeas y que en estas elecciones sólo obtendría un 7%, el me señalaba que el Frente nacional estaba como un cocodrilo, parece que está dormido, quieto, muy quieto, en silencio, con los ojos cerrados, durante mucho tiempo, hasta que las aves empiezan a revolotear a su alrededor, a posarse a su lado, y entonces en un rápido movimiento intespectivo salta sobre su presa.
El Frente Nacional en las recientes elecciones regionales remontó los resultados obtenidos en las europeas y en las municipales y vuelve a alcanzar un porcentaje promedio de alrededor de 13%, manteniendo gran fuerza en el este del país.
En lo político, logra situar como asuntos de debate nacional, su discurso sobre la identidad nacional, la islamización y la migración.

La izquierda.
En relación al nuevo pacto suscrito para el segundo turno de las elecciones regionales se ha señalado que es el nacimiento de la “izquierda diversa”, con un toque de rosa, uno de verde y uno de rojo.

Se habría constituido la izquierda social, ecológica y republicana en un nuevo pacto político, que sería la primera etapa de la reconstrucción de la izquierda. La izquierda habría tomado lección de sus experimentos precedentes de unión que jamás han sido durables. Se tiene presente que ya desde la década del 70 el PS procura transformarse en partido mayoritario de la izquierda arrebatando el espacio al PC, impulsando su política de transformar al PS en la “casa común de la izquierda”. Luego, en 1997 Lionel Jospin inventa la “izquierda plural”, mediante una alianza entre PS con un 25% más el PC 9.5% e intenta extender la alianza hasta los verdes que alcanzan a un 3% de los votos. La izquierda plural gobierna cinco años pero fracasa el 2002, ya que cada componente lleva un candidato a la presidencia y Jospin es derrotado. El PC obtuvo un 3.37% de los votos; los verdes un 5,25 %.

El tiempo de la “izquierda plural”, de la “casa común de la izquierda” o de la izquierda unidad detrás del PS, habría terminado, dando lugar a una nueva etapa de recomposición de la izquierda en un programa nuevo. La interrogante por dilucidar en saber si la “izquierda diversa”, surgida en la segunda vuelta de las elecciones regionales, será una configuración durable y si logrará establecer las bases de una alianza política para las presidenciales del 2012. Sobre este punto, hay fuertes incertidumbres, no sólo por la historia de la izquierda francesa, sino también por los fuertes egos y liderazgos existentes, como por la dirección que finalmente tome la nueva fuerza política emergente, Europa Ecológica.

Europa Ecológica.
El proyecto de izquierda ecológica que expresa Europa Ecológica constituye una fuerza política que emerge con creciente adhesión ciudadana, realizando un nuevo aporte al pensamiento de izquierda.En las elecciones europeas obtuvo una muy importante votación la que consolidó y proyectó en las elecciones regionales francesas, transformándose en un actor fundamental del triunfo, con un 13% de los sufragios a nivel nacional.

La ecología política encarna un aporte a la izquierda en tanto constituye una lectura crítica del capitalismo, en contradicción con el liberalismo y el reino del mercado, pero que se aproxima de una manera distinta a la manera que lo hace la izquierda tradicional, la que lo hace fundamentalmente bajo la relación capital trabajo, sin considerar adecuadamente la dimensión de la naturaleza.

Europa ecológica realiza el approche social ecológico que necesita la izquierda contemporánea y que se expresa en materias concretas, como por ejemplo, el sostén económico de la energía, la orientación del automóvil de manera mucho más ecológica, el desarrollo del transporte colectivo, la biodiversidad.

Uno de los líderes más destacados de Europa Ecologica es Daniel-Cohn Bendit, quien haciendo rememoranzas de mayo del 68, el día siguiente de las elecciones regionales, formuló el “Llamado del 22 de marzo”.

Daniel Cohn-Bendit es uno de los principales líderes de las manifestaciones de mayo del 68 en Paris. En Nanterre, el 22 de marzo de 1968, en respuesta al arresto de estudiantes que desfilaban contra la guerra de Vietnam, los estudiantes de la facultad de letras crean el Movimiento 22 de Marzo, presidido por Daniel Cohn-Bendit. Bendit a la sazón había formado parte de la Federación Anarquista y luego se integra a los Anarquistas Negro y Rojo.

Las rememoranzas de Dany el rojo, como se le conocía en aquellos años, son manifiestas en su reciente “Llamado del 22 de Marzo”. No sólo por la fecha sino por los fundamentos anarquistas que se pueden encontrar en su llamado, como es la idea de formar una cooperativa política. Por cierto que el cooperativismo no es una idea exclusiva de los anarquistas, de hecho en Europa aun existen aun importantes ejemplos de cooperativismo y vinculado a la señalada propuesta, en el seno del PS también se ha constituido una cooperativa política, “coopol”, para debatir en el web site del PS, el nuevo cuerpo doctrinario y político de los socialistas.

Daniel Cohn-Bendit realiza una fuerte crítica, no obstante el importante triunfo obtenido el día anterior en su alianza con los socialistas. “Entre simple marca electoral y red puramente virtual, a Europa Ecológica le falta una proyección, o sino mejor cada uno espera el medio día en su casa. Los Verdes están para un campeonato amateur, en cambio Europa Ecológica está para la Champion Ligue”, señala Bendit. En consecuencia, plantea que es tiempo de encarnar la ecología política en un cuerpo nuevo, una forma política largamente inédita, sin fronteras, sin divisiones, sin compartimentos estanco, destinada a dirigir la transformación de la sociedad.

Bendit propone inventar una cooperativa política, “Cambiar la política para cambiar de política” expresa en el Llamado del 22 de marzo.

Su propuesta contiene una enérgica crítica a la política y a los partidos políticos tradicionales, a los aparatos de partido, crítica que podría aplicarse a nuestro país, señala: “Abstención, populismo, clientelismo…esta elección lo prueba aun: después de decenas de años, la fosa no ha cesado de crecer entre la sociedad y la política. El divorcio democrático es profundo entre las lógicas partidarias completamente desarraigadas que funcionan bajo el suelo y una sociedad activa, diversa, creativa pero sin ilusión sobre la naturaleza y las formas de poder que se ejercen sobre ella. Los partidos políticos de ayer eran verdaderos lugares de socialización y de aprendizaje de ciudadanía. Pero hoy ellos se reducen, lo más a menudo, a estructuras aisladas de la sociedad, guiadas por estrictas lógicas de conquista del poder, incapaces de pensar y de acompañar el cambio social, aun menos de contribuir a él. Partido de masa o vanguardia de la revolución, rojo incluso verde: ese es el mundo de ayer. Ese de la revolución industrial y de partidos concebidos como maquinas desencarnadas, sin otro objeto que el poder. Como una escudería de Fórmula 1, bellas máquinas políticas que pueden ser muy sofisticadas y hacer bellas carreras entre ellas, pero ellas dan vueltas al rededor siempre del mismo circulo, con de menos en menos espectadores. En la práctica, la política actual ha expropiado a los ciudadanos y los ha despojado de la polis, a nombre del racionalismo tecnocrático o de la emoción populista”.

En consecuencia, según Cohn-Bendit, el movimiento político que se debe construir no puede parecerse a un partido tradicional. Las posturas y lo que está en juego en el siglo XXI llaman a una metamorfosis, a una recomposición de la forma misma de la política. La democracia exige una organización que respete la pluralidad y la singularidad de sus componentes. Una biodiversidad social y cultural directamente animada por la vitalidad de sus experiencias y sus ideas. Una organización polinizadora, que libera ideas, las transporta y fecunda con otras partes del cuerpo social. Es necesario repolitizar la sociedad civil al mismo tiempo que de civilizar la sociedad política y hacer pasar la política de sistema propietario al “de logiciel libre”.

La forma partidaria clásica es inadaptada a las exigencias nuevas de nuestra sociedad. Ni partido masa, ni partido empresa, Bendit propone inventar en conjunto una Cooperativa Política, es decir, una estructura capaz de producir sentido y transmitir sentido político y adoptar decisiones estratégicas. Por una vez, lo importante es menos de donde venimos, sino donde queremos ir, juntos. Es el espíritu mismo de reunirnos que hace nuestra fuerza, esa voluntad de construir un bien común alternativo.

Hasta el momento, considera Cohn-Bendit, que Europa Ecológica se contenta de ser un objeto político inclasificable. La apuesta de la madurez, es su metamorfosis en verdadero sujeto político ecológico autónomo, trascendente de las viejas culturas políticas.

Bendit junto a diversos otros líderes ecológicos y altermundialistas, como José Bobe, profundizaron el Llamado del 22 de Marzo y sentencian que: “la ecología es a partir de ahora reconocida como portadora de un proyecto de sociedad creíble. Ella se afirma como una nueva oferta política, depositaria de “otra visión”.

Europa Ecológica ha construido su identidad con éxito bajo la afirmación del carácter determinante de la crisis ecológica global y sus consecuencias sociales, así como sobre la promoción de un proyecto portador de soluciones, encarnando esta orientación en un programa de transformación ecológico de la economía y de la sociedad que instala el criterio de la regulación ecológica y la ecocondicionalidad, en el corazón de las decisiones públicas.

Cécile Duflot, secretaria general del Partido Verde, diferenciándose de Dany ha señalado que su “ecología porta la herencia del pensamiento del movimiento obrero y de combates que la izquierda ha apoyado sobre el feminismo o sobre la disminución del tiempo de trabajo, valores que sirven de pedestal de la fuerza ecológica nueva. Ella es partidaria de un movimiento ecológico polimorfo, articulando un partido transformado y una red informal abierta, y en consecuencia, llama a los verdes a transformarse en un espacio político nuevo, con instancias transformadas y un nuevo nombre, pero sin abandonar sus adquisiciones que son la paridad, el no cúmulo de mandatos y la ausencia de la “cultura de jefe”, propone así mismo transformar los locales de los verdes en “casas de la ecología”.

Cohn-Bendit ha calificado la propuesta de Dufot como una visión anticuada. “Los verdes quieren guardar el poder y crear simplemente un nuevo partido verde. Entienden la Cooperativa con un núcleo, los verdes, que tendría un 50% de capital en torno del cual giran satélites que podrían ser utilizados, instrumentalizados a voluntad por el núcleo. En cuanto a las “casas de la ecología”, son las “casas del pueblo” del partido comunista, eso ya fue hecho y ahora se le quiere poner otro nombre”.

Más allá de los Llamados orgánicos y políticos de Bendit, José Bobe, Duflot y demás líderes de los verdes y Europa Ecológica, surge un convencimiento que una candidatura a la presidencial es necesaria en el 2012, ya que sería el único medio de hacerse entender, de existir a la izquierda y así pensar sobre un eventual programa de gobierno con el PS, a diferencia de Bendit, que más bien había propuesto abstener en beneficio de un PS y obtener en cambio un grupo parlamentario. Quienes propugnan llevar una alternativa piensan que si no lo hacen, habrá otra candidatura, probablemente de derecha, para ocupar el nicho ecológico y llevar esos electores en segundo turno hacia el candidato de derecha. Así, entonces, ha surgido como eventual candidata presidencial, el nombre de la secretaria general de los verdes, Cécile Duflot o de la ex magistrado, eurodiputada, Eva Joly.

Estos y otros asuntos pendientes se irá dilucidando durante el presente año, por delante existen diversos eventos, en junio una Convención nacional, después las jornadas de verano y eventualmente un congreso refundacional a fin de año.

Los socialistas.
El PS alcanzó un resultado histórico en las elecciones regionales de un 30% de los sufragios a nivel nacional. Con el resultado obtenido revirtió el grave descenso obtenido en las elecciones europeas donde había obtenido un magro 16%. Pero dos años antes de las elecciones presidenciales de 2012, le resta forjar las dos herramientas indispensables para la victoria, un proyecto renovado y un porta estandarte para encarnarlo.

En las elecciones regionales el PS logró conformar una alianza política mayoritaria sobre la base de la soberanía popular expresada en la primera vuelta, lo que ponía en la presidencia de las regiones a candidatos socialistas, en la casi totalidad de las regiones. La nueva alianza con Europa Ecológica y Frente de Izquierda le permite mirar con gran optimismo y esperanza el futuro político en la perspectiva de las elecciones presidenciales.

En cuanto a la construcción de un nuevo proyecto político, PS luego de su derrota presidencial del 2007, inicia un camino de profunda discusión interna, marco en el cual por votación universal resolvió realizar primarias para elegir el candidato a la presidencia 2012, así como una serie de eventos de discusión para la renovación de su cuerpo doctrinario y de su modo de funcionamiento.

En este marco, el PS se apresta a tener una serie de convenciones sobre cuatro temas: nuevo modelo de sociedad, la renovación, lo internacional y la igualdad real.

Existe el convencimiento que es necesario construir un nuevo proyecto político a pesar que el tiempo actual es un tiempo que dificulta tomar en consideración la complejidad de la sociedad, en que se tensiona el tiempo de la democracia y el tiempo de la acción, se intenta evitar que la aspiración electoral se transforme en más importante que la aspiración política.

Definitivamente, la definición de un proyecto será crucial para el camino al Elíseo, sin embargo, antes de hablar de elección del candidato de la izquierda, es necesario construir un proyecto común, toda vez que un acuerdo electoral sin proyecto no se sustenta.

El PS se propone inventar otro modelo de desarrollo, más sobrio, más justo y más eficaz. Desafío, que se estima alcanzarán si se logra éxito en conciliar un modelo de producción durable con las exigencias de la competición económica mundial. Se propone un “justo intercambio” más que un libre intercambio, con una clara fiscalidad ecológica y social.

El PS intenta constuir otro modelo de desarrollo económico, social y durable, pero también otra relación de los individuos entre ellos y con la colectividad. Constuir una sociedad de bien estar y de respeto, implica pasar de una sociedad individualista a una sociedad de atención o ayuda mutua, en que la sociedad entrega atención a las personas, pero éstas deben también entregar atención o ayuda a otros y a la sociedad.

Los socialistas se encuentran profundizando las nuevas temáticas de la social ecología y los criterios de un crecimiento menos estrictamente cuantitativo. La idea es dar cuerpo a un concepto de izquierda solidaria que incorpora la ecología entre sus preocupaciones fundamentales.

En asuntos medioambientales, se propone acelerar la mutación social ecológica de la economía y de los modos de consumo, considerando que la batalla por la transición medioambiental no es técnica o fiscal, sino que es cultural e ideológica, es por eso que el PS estima que debe construir un nuevo proyecto de sociedad. El nuevo proyecto debe considerar una política energética por la diversificación, la independencia y la seguridad de aprovisionamiento. Se estima que la mutación medioambiental de la sociedad ya ha comenzado y en consecuencia el PS debe saber acompañar esa transición. Destacan, al efecto, propuestas concretas sobre la creación de un IVA ecomodulabla que variaría según el nivel de respuesta a ciertos criterios medioambientales; una contribución clima energía, versión socialista de tax carbono, establecida a las empresas así como al conjunto del consumo eléctrico; y por cierto que el PS tiene que resolver posiciones controvertidas como son la opción nuclear, las energías renovables y más ampliamente, el contenido que se debe dar a un crecimiento verde, y específicamente el control o disminución global al consumo de energía.

La comisión de renovación, por su parte, se pronunciará sobre tres controvertidas cuestiones: la organización de primarias abiertas, realización del Congreso y el establecimiento de reglas éticas y de no acumulación de mandatos o cargos públicos.
En relación a las primarias, la Secretaria General del Partido Socialista ha señalado que el o la candidata socialista sería elegida por todos los ciudadanos que le apoyan en primarias abiertas a realizarse a mediados del 2011. No obstante, existen quienes estiman necesario realizar un Congreso del PS en octubre de 2011 y antes de la designación del candidato presidencial, toda vez que un congreso tendría la capacidad de ordenar el debate y pesar sobre la primaria, el Congreso tamiza y es el torneo eliminatorio que obliga a un cierto número de personas a posicionarse, discusión que se parece a la sostenida en el seno del PS de Chile y en la que se impone la urgencia por tomar el control del aparato partidario más que discutir y elaborar un nuevo proyecto que recupere y gane la confianza de los chilenos.
Sobre el tipo de primarias existen diversas posiciones, desde las primarias abiertas del PS en dos o tres vueltas, primarias abiertas con participación de los ecologistas y otras fuerzas, hasta un sistema “panaché” con confrontación amical en el primer turno entre socialista y ecologistas, con un acuerdo ya anunciado de apoyo en el segundo turno.

En general, todos los ciudadanos podrían participar de las primarias bajo condición de estar inscritos en listas electorales y de participar de manera simbólica al financiamiento pagando un euro. El ciudadano podría adherir a una declaración de principios sobre los valores que sostienen la candidatura y por lo tanto ser simpatizante de la izquierda.

Los candidatos socialistas a las primarias son varios, los principales son: Segolen Royal, Dominique Strauss-Kahn y Martine Aubry.

Martine Aubry, secretaria general del PS, es el liderazgo que capitaliza el éxito electoral obtenido en las regionales. De hecho, un sondage realizado los días posteriores a las regionales, la mide con Sarcozy, dando como resultado que en segunda vuelta gana Aubry con un 52% de los votos contra un 48% de Sarcozy. En primera vuelta, Sarcozy obtendría un 35%, Aubry un 31%, Marie Le Pen (FN) un 12%, Bayrou (Modem) un 7%, Duflot (Europa Ecológica) un 6%, Besancenot (NPA) un 5%, Buffet (PC) 2%, Arthaud (LO) 2%; Abtención, nulos, blancos 40%. En una encuesta anterior del mes de febrero, los resultados del segundo turno favorecían a Sarcozy con 52% por sobre Aubry con 48%.

Segolen Royal, por su parte, con el slogan “ecología, empleo, solidaridad”, obtuvo en su región, en primera vuelta, un 38,98% de los votos y en segunda, un 61% y fue la segunda mayoría nacional. Segolen Royal es portadora de un discurso que incorpora con fuerza las ideas de la ecología social, la democracia participativa, la promoción de otro modelo económico que coloque al ser humano en el corazón de sus preocupaciones. “Yo estoy con los millones de franceses que no quieren más ser tomados por unos bobos por un Estado que instrumentaliza la ecología para hacer impuestos nuevos, para llenar las cajas del Estado”, señaló a propósito de la tasa carbono. Ella considera que tendría derecho a una segunda oportunidad y aunque no lo ha anunciado formalmente aun, su intención sería presentarse a una primaria.

En cuanto a Dominique Strauss Kahn, según sondeos LH2, el director general de FMI es el mejor candidato de izquierda para el 2012 para un 37% de los franceses, lejos del 13% de Martine Aubry y del 12% de Segolen royal, y es, junto a Chirac, el personaje político con la más alta valoración positiva de los franceses.

El desafío del PS es lograr la designación de un candidato presidencial de toda la izquierda, mediante primarias abiertas a la sociedad, elegido por millones de electores, portador de un proyecto nuevo social ecológico, lo que daría al vencedor una amplitud y legitimidad que le permitiría enfrentar con grandes posibilidades las elecciones presidenciales 2012.

lunes, 15 de marzo de 2010

LA DERECHA LLEGA A LA MONEDA

La derecha llega a la moneda nuevamente. La última vez que lo hizo fue arriba de tanques, bombardeo aéreo mediante, para luego imponer a sangre y fuego su modelo ultraliberal.

Con el arribo de la derecha al poder termina uno de los periodos políticos más prolíferos de nuestro país. La Presidenta Michelle Bachelet se despide con la satisfacción de haber realizados profundas transformaciones al Estado, como es la reforma previsional, que instituye un Estado Social de sólidas bases; con la confianza que la historia sabrá reconocer la tremenda obra realizada por los gobiernos democráticos post dictadura; y con una enorme adhesión y cariño de los chilenos.

La derecha asume el gobierno en un momento en que la naturaleza, dramáticamente, se ha encargado de modificar las necesidades y prioridades del país, lo cual no es óbice para exigir del gobierno la satisfacción de las necesidades, demandas y derechos de los trabajadores y los más postergados, así como el cumplimiento de compromisos éticos y políticos fundamentales.

Con la asunción de Piñera a la presidencia de la república podemos constatar el primer incumplimiento de sus compromisos.

El multimillonario dueño de medios de comunicación no suelta la liana. No cumple su compromiso de desprenderse, antes de asumir la Presidencia de la República, de sus acciones en LAN Chile y, muy por el contrario, se puede observar como gracias a la política y la presidencia se obtiene mayor rentabilidad. Eticamente, Piñera debió enajenar sus acciones antes de las elecciones, sin embargo, business is business, era más rentable esperar; prometió hacerlo antes de asumir la presidencia, pero aun no lo hace, es más conveniente que siga aumentando el precio y ajustar de mejor manera el negocio con los socios. Con respecto a Chilevisión, aun no se concreta el traspaso de la propiedad de dicho importante medio de comunicación, según lo comprometido por Piñera, y lo anunciado se parece al fideicomiso ciego, se anunció el traspaso a una fundación de propiedad de Piñera, la fundación futuro, a la que le cambio de nombre por fundación cultura y sociedad y que conforme a sus estatutos, el Presidente de la entidad es él mismo o quien él designe.

En cuanto a la formación del gobierno, Piñera se había propuesto formar un gobierno de unidad nacional, objetivo que no ha cumplido, pues no logró sumar fuerzas políticas ni liderazgos a su gobierno que le dieran tal carácter. La incorporación de Ravinet carece de relevancia y más aun es una pésima solución, un contrasentido, en cuanto Ravinet es un representante destacado de la Concertación desgastada y en descomposición, que muchos ciudadanos rechazaron, ya en la elección municipal de 2008, rechazo que finalmente determina el triunfo de Piñera y la derrota de la Concertación, coalición que de manera pertinaz no corrigió su conducción desoyendo el claro mensaje del pueblo.

En lugar de un gobierno de unidad nacional, Piñera ha conformado un gabinete de gerentes de empresa. Ha formando un equipo de gobierno que en algunos casos cruza peligrosamente de un lado del mesón al otro. Así mismo, en este momento, merece mención la designación en cargos de gobierno de conspicuos miembros de la Cámara Chilena de la Construcción, entidad que agrupa a responsables de malas construcciones y que sorprende a la opinión pública con una inserción de prensa en defensa de sus asociados, con un enfoque parcial e interesado sobre las responsabilidades. Con todo, el estilo gerencial del gobierno, denota graves falencias en su supuesta mejor virtud, la eficiencia y eficacia, que se expresa en que a varios días de iniciado el gobierno y con una tremenda necesidad, este aun no se termina de conformar, permaneciendo sin nombramiento importantes autoridades de gobierno, como por ejemplo, gobernadores y secretarios regionales ministeriales.

Durante el periodo previo a la elección, Piñera ofreció al país un programa megalómano y populista, crecer por sobre el seis por ciento, doblar el ingreso per cápita, crear un millón de empleos, eliminar la delincuencia, cuyo cumplimiento, incluso antes del terremoto, anunciaba que no se podría alcanzar.

Sin embargo, el terremoto ha dado a Piñera, por una parte, una excusa para el incumplimiento de los compromisos de su demagógico y populista programa, y, por otra parte, a raíz de la necesidad de reconstrucción del país, le otorga un plan de acción u objetivo país que le da sentido a su gobierno.

Hasta ahora podemos observar a Piñera preocupadísimo de los robos a supermercados y tiendas ocurridos luego del terremoto, pero no le hemos visto persiguiendo las responsabilidades de las empresas constructoras por los edificios mal construidos, que se derrumbaron causando muerte, heridos y pérdidas para muchas familias chilenas.

En lo político ha retomado su estrategia pidiendo un nuevo trato a la oposición y convocando a una segunda transición. Un nuevo trato para impulsar la agenda de reconstrucción nacional, materia en la que el congreso nacional muy probablemente legislará correctamente. Su idea de llevar a cabo una segunda transición, la transición al desarrollo, nos devela nuevamente al Piñera que pretende surcar en velero por unas cristalinas aguas en el río Mapocho. Es obvio que, conforme al sistema político chileno, no resulta factible proponerse tal objetivo, considerando que el sistema prevee gobiernos de tan sólo cuatro años.

Para alcanzar el desarrollo se requiere una sincronía y coordinación continua, de largo plazo, de políticas públicas, establecidas en forma participativa por una mayoría consistente de los actores sociales y políticos del país.

Los gobiernos democráticos post dictadura han construido bases sólidas para avanzar hacia el desarrollo y enfrentar este difícil momento de nuestra patria.

Hoy tenemos un principal desafío de reconstrucción nacional, que permitirá dar un importante impulso a la actividad económica relacionada y a la creación de puestos de trabajo, y, por otro lado, tenemos un desafío de continuación con una estrategia seria de desarrollo, que implica, por ejemplo, materializar un profunda reforma al sistema educacional y científico tecnológico, que implique una inversión pública de gran magnitud; avanzar en entregar prestaciones de salud oportunas y de calidad a los chilenos, sobre las bases de lo construido; avanzar en el establecimiento y respeto de condiciones laborales decentes para la trabajadoras y trabajadores chilenos, con sueldo digno, con un sistema moderno de relaciones laborales, que signifique un fortalecimiento y extensión de la sindicalización y la negociación colectiva, condiciones fundamentales de la cohesión social que un proyecto de desarrollo nacional requiere.

miércoles, 3 de febrero de 2010

ALGUNAS CLAVES DEL NUEVO CICLO DE LA POLITICA CHILENA

Se inicia un nuevo ciclo de la política chilena. La derecha ha logrado capturar el poder ejecutivo, derrotando a la Concertación, después de 20 años de exitosos gobiernos.
El triunfo de la derecha observa varias causas, entre otras, la desintegración y falta de actualización de un proyecto; la ausencia de una renovada y moderna práctica política de nuevo sello de la Concertación; las propias transformaciones culturales y subjetivas de los electores; y, finalmente, se suma a lo anterior, los reiterados desaciertos cometidos de manera contumaz por nuestros dirigentes.
En este nuevo periodo político que se abre, desde luego que los partidos concertacionistas deberán vivir una profunda reflexión, autocrítica y actualización, un reconocimiento y rectificación real de los errores y malas prácticas, proceso del cual deberían emerger entidades nuevas, capaces de enfrentar los desafíos políticos contemporáneos y concretos del Chile del Bicentenario gobernado por la derecha. Así mismo, se debe dar cuenta de los nuevos desafíos del mundo contemporáneo como aquellos que impone el neoliberalismo mundializado post crisis internacional del sistema, en relación al rol del Estado y la regulación de la banca y el sistema financiero internacional, y, también, aquellos derivados de la contaminación ambiental y el recalentamiento planetario, y aquellos relacionados con la brecha digital o las enormes exigencias de comprensión de las relaciones sociales y la acción política que impone internet y la comunidad 2.0.
En esta línea, mucho se ha hablado últimamente del recambio generacional, que “una nueva generación tome el bastón de mando”, expresó Ricardo Lagos Escobar el día 17 de enero después de reconocer la derrota. Al respecto, debemos plantear que el recambio que se requiere no es ‘per se’ de generación, sino observemos, por ejemplo, lo ocurrido con candidatos jóvenes que bajaron la escasa votación de su antecesor o los triunfo consistentes de políticos de los años sesenta. Para este nuevo ciclo político más bien se requiere un recambio dirigencial, expresado en nuevos liderazgos, plurales política, social y culturalmente, toda vez que uno de los vicios y malas prácticas de la Concertación dice relación con la oligarquización y predominio de ciertas familias, aspecto que ya comenzamos a observar cuando se constituye el recambio generacional concertacionista. Se requiere un nuevo liderazgo que posea un cambio de enfoque, un cambio de estilo de hacer política, capaz de encauzar las nuevas ideas y proyectos de transformación social que inspiren y convoquen a una mayoría nacional.
Discrepamos de aquellos que quieren renovar, refundar, ampliar o darle el carácter de 2.0 a la Concertación. Se debe comprender que la Concertación ya cumplió un ciclo, un ciclo muy exitoso, pero que ya concluyó. Nos encontramos en un nuevo periodo político, ante una nueva realidad concreta que requiere una respuesta nueva, que implica una nueva alianza política, un nuevo pacto que una a todas las fuerzas políticas, sociales y culturales contrarias al gobierno de la derecha en una nueva coalición, que sea la que conduzca la oposición al gobierno de la derecha, construya participativamente un nuevo proyecto de desarrollo para Chile, que gane la confianza de los chilenos, y nos conduzca al triunfo en tres años más en las elecciones municipales y en cuatro años más en las elecciones presidenciales y parlamentarias. En este punto, todo indica que el sistema binominal seguirá marcando el próximo periodo, de manera que resulta fundamental un gran entendimiento, una coalición amplia y unitaria de todas las fuerzas que se oponen a la derecha.
Sebastián Piñera intentará sumar fuerzas políticas y personas para su proyecto neoliberal, quizás algunos sucumban ante sus ofertas. Bajo la denominación de una política de los consensos y un gobierno de unidad nacional intenta sumar los votos que le faltan en el congreso y anular y disminuir a la oposición. La conformación de su gabinete será una buena muestra de las características que tendrá su gobierno, también será determinante el hecho de si logra concretar la idea de gobierno de unidad nacional integrando a su gabinete a fuerzas políticas, como el PRI, o líderes de la Concertación.
Las características del gobierno de la derecha, dirigido por un político multimillonario, propietario de medios de comunicación, ya comienzan a denotarse. Para muestra, dos botones del día siguiente de ser electo presidente: el valor de las acciones de Piñera sube de forma desproporcionada, mostrando el grave riesgo que corren los intereses públicos confundidos con intereses privados o la política puesta al servicios de efectos bursátiles; y, luego, Piñera anuncia la incorporación de capitales privados a Codelco. Los proyectos desconocidos, que Piñera mantuvo en calidad de información no divulgada, y que plantea ahora, como la privatización de Codelco, sumado a las ofertas programáticas conocidas como crear un millón de empleos de calidad con buenos sueldos, crecer por sobre el 6%, duplicar el ingreso per cápita, que implican que la tasa de inversión nacional que ahora es del 21% del PIB suba a 28%, y eliminar la delincuencia, constituyen desafíos con importantes ribetes de populismo, que pondrán a prueba al gobierno de la derecha.
En este nuevo escenario político, debemos desplegar una oposición potente e inteligente al Gobierno de derecha, impulsar la movilización social y el desarrollo y fortalecimiento de los movimientos sindicales, gremiales, estudiantiles y sociales. Se abre un periodo de acción y protagonismo ciudadano, en que los chilenos con libertades y derechos serán actores fundamentales del nuevo tiempo. En este sentido, los jóvenes tienen una magnifica oportunidad para desplegar todo su potencial de cambios y transformación social; los trabajadores de impulsar proyectos de fortalecimiento de sus organizaciones y sus derechos; las mujeres y hombres de nuestra patria de luchar en libertad por mayor justicia social.

lunes, 11 de enero de 2010

DECISION EN LA ENCRUCIJADA

Todo parece indicar que la próxima elección presidencial se decidirá por un estrecho margen de votos y será determinante un segmento preciso de ciudadanos.

En efecto, los antecedentes existentes muestran que nuevamente el resultado presidencial será muy ajustado y, esta vez, más estrecho que en ocasiones anteriores, confirmando algo dicho durante mucho tiempo, que responde en definitiva a una tendencia de polarización muy marcada no sólo nacionalmente.

Junto a lo anterior, se destaca en esta ocasión que para el resultado de la elección presidencial será determinante la decisión que adopte un segmento de ciudadanos muy preciso, conformado por quienes votaron por Marco Enríquez o por Arrate, en primera vuelta, y que, en esta segunda vuelta, no quieren votar Frei, y por quienes en primera vuelta votaron nulo o blanco y quienes no concurrieron a votar.

Dentro de este segmento de ciudadanos, muchos han cuestionado que el principal desafío del momento sea derrotar a la derecha y que nuevamente se deba votar por el mal menor.

En mi opinión, los demócratas debemos votar por Frei porque ha comprometido un programa de gobierno que contempla profundas transformaciones democráticas y ha escuchado la demanda ciudadana de cambio, de más y mejor democracia, de más y mejor justicia social, y está actuando en consecuencia.

Entonces, no sólo se trata de derrotar a la derecha sino que votar por una alternativa que compromete un programa de realizaciones concretas en beneficio de la gente, en beneficio del país.

Ahora bien, por cierto, a la hora de decidir, debemos tener presente lo que significa un triunfo de la derecha para la gente, para los trabajadores, para nuestro país, toda vez que, por más que la derecha se vista con piel de oveja y aproveche las oportunidades brindadas por nuestros errores, por más liberal que intente presentarse subyacen y pugnan en su interior, con gran influencia, las fuerzas conservadoras y neopinochetistas.

La derecha siempre ha estado en contra de la justicia y solidaridad social, en contra de entregar beneficios a los más pobres y así han votado permanentemente en el Congreso durante los últimos años, oponiéndose al gasto social, a la redistribución de la riqueza, al establecimiento de mayores impuesto para las grandes rentas o al royalty a la gran minería privada. La derecha es la creadora del sistema de AFP e Isapre y se oponen a los proyectos de modificación. Son los herederos de la dictadura militar y están por mantener intacta sus instituciones antidemocráticas, como el sistema binominal o un sistema de derechos fundamentales acotado, restrictivo, basado en un Estado mínimo, en un Estado que se debe abstener de intervenir en la economía, pero no dudan a la hora de censurar o intervenir en las relaciones privadas de las personas e incluso reproductivas, oponiéndose a la ley de divorcio, en su oportunidad, o la distribución de la píldora del día después, por ejemplo. La derecha, el hermano de Piñera es quien dictó una legislación laboral que ha permitido que los empleadores abusen sin contrapeso de los trabajadores y están por mantenerla. Recordemos que la derecha y Piñera mientras fue senador, siempre se han opuesto a los proyectos de ley que modifican la legislación laboral en beneficio de los trabajadores.

Luego, es necesario tener presente que Eduardo Frei ha escuchado a los ciudadanos y está por realizar cambios y corregir los errores y malas prácticas.

Las más importantes críticas formuladas a la Concertación, a los partidos políticos que la conforman y sus dirigentes dicen relación con las malas prácticas políticas, como las “sillas musicales”, “repetirse el plato”, instalar a sus familiares en diversos puestos y cargos, el clientelismo, los premios a los candidatos derrotados, los candidatos y dirigentes itinerantes, la deficiente administración o gestión, la centralización y especialmente un cierto acomodamiento político e ideológico que ha implicado una postergación de los cambios y transformaciones imprescindibles para constituir una verdadera democracia.

Eduardo Frei está comprometido con el perfeccionamiento del sistema democrático y ha comenzado por introducir cambios importantes en la dirigencia de su campaña, ha comenzado a realizar el cambio de dirigentes que los ciudadanos demandan, incorporando a una nueva dirigencia, más dinámica y comprometida con retomar la senda de transformaciones pendientes en nuestro sistema democrático, a la vez que comprende la necesidad de establecer un nuevo pacto político entre fuerzas que van más allá de la actual Concertación.

El programa de transformaciones que Frei compromete con los ciudadanos contempla la formulación de una nueva Constitución Política de la República, lo que constituye un desafío trascendental para el país, toda vez que se trata de discutir nuestras normas fundamentales.
Discutir una nueva constitución significa, entre otras, discutir y determinar el tipo de República que queremos, el catálogo de derechos fundamentales y sus características, el régimen político, la modificación del sistema de supramayorías, que implica que las leyes orgánica constitucionales y de quórum calificado emanadas de la dictadura sean inmodificables, a pesar de la voluntad democrática mayoritaria, o la modificación del sistema binominal que permite que la derecha con un tercio de los votos obtenga la mitad del parlamento e impida las transformaciones necesarias para la democracia.

En el plano social, Eduardo Frei ha comprometido la extensión del sistema de protección social instituido por la Presidenta Michelle Bachelet hasta las capas medias. Esta propuesta constituye un aspecto trascendental en la senda del establecimiento de un Estado social, de un Estado solidario. El compromiso de protección social con las capas medias significa la adopción de medidas que permitan que estos sectores de nuestra sociedad también encuentren solidaridad y protección en materias de salud y educación para sus hijos, por ejemplo. Así mismo su programa contempla realizar una revolución en materia educacional y científico tecnológico, que sea la base de un salto al desarrollo de nuestro país, que signifique trato y remuneraciones adecuadas para los profesores e inversiones de magnitud y gestión eficiente del sistema educacional.

En materia laboral, Eduardo Frei ha planteado la necesidad de dictar un nuevo Código del Trabajo, que perfeccione nuestra legislación laboral en materias tan relevantes como es la extensión de la negociación colectiva, el fortalecimiento de la sindicalización de los trabajadores y la eliminación de las restricciones del derecho a huelga.

Chile y los chilenos se encuentran enfrentados a un transe histórico, es un momento crucial de la República y nuestro sistema democrático, la decisión que se adopte en esta encrucijada marcará a muchas generaciones. No se trata del mal menor o la política del terror, sino que de aprovechar la oportunidad histórica de impulsar un programa de profundización democrática por una nueva coalición amplia y unitaria de las fuerzas políticas y sociales democráticas.

lunes, 4 de enero de 2010

17.01

Se inicia el spring final de la carrera presidencial, comienzan los doscientos metros finales o las últimas dos semanas de campaña, con un candidato de derecha que corre adelante, con tranco seguro y constante, y un candidato de la Concertación persiguiendo al primero, a pesar de la escasa ayuda brindada por su desordenado y errático cuerpo técnico, pero que, pese a todo, podría marcar un record el 17.01.

Los Partidos de la Concertación han continuado, como durante toda la campaña electoral y, por cierto, desde hace bastante tiempo, practicando una conducción política deficiente, sin percibir el sentir ciudadano y la coyuntura política, sus contradicciones y desafíos, y siguen facilitando el camino a la derecha. Gómez y Auth renuncian descoordinadamente, La Torre, no escucha, y Escalona resiste erguido frente a todos, en circunstancias que debieron dar un paso al costado el mismo 13 de diciembre.

Algunos se dan cuenta de lo que ocurre.

Frei intenta ganar a pesar de los dirigentes políticos de la Concertación y, luego que estos desoyeran la voz de los ciudadanos, se ve obligado a anunciar que dirigirá lo que falta de campaña electoral y actuará en su gobierno “con libertad, autonomía e independencia de los partidos, en atención a la demanda ciudadana que en las elecciones del 13 de diciembre expresó un descontento con la forma en que se hace política en Chile”, y, agrega, que quienes no se hagan cargo de la demanda ciudadana de renovación y cambio, no tendrán un lugar en la política del futuro.

La Senadora Isabel Allende, por su parte, trata de hacerse cargo de este desafío y encabeza un intento por provocar cambios a la conducción socialista, específicamente, procura cambiar la actual dirección del PS por otra adecuada para conducir el PS en el difícil transe histórico que vive nuestro país, sin embargo es aplacada imponiéndose la idea que no es el momento oportuno (una semana antes, después de enardecidos discursos previos, había sido coaptada la autodenominada generación de recambio del PS), en circunstancias que después del 17 de enero, ya puede ser muy tarde.

Todo lo ocurrido hasta ahora en la Concertación es una muestra evidente del deterioro del sistema político y de partidos en general, pero muy particularmente la descomposición de dicha coalición y el desgaste de sus partidos.

Las declaraciones del candidato de los partidos de la Concertación, de prescindir de ellos y, no sólo eso, de incorporar y comenzar de definir sus equipos de gobierno con prescindencia de éstos, constituye un proceso enteramente novedoso, agregándose, en esta ocasión, el ingrediente generacional y de mérito, digo en esta ocasión, pues en el caso de la formación del gobierno de Bachelet el paradigma fue la incorporación de mujeres al gabinete. Este proceso es novedoso, en cuanto se realiza a raíz de una demanda ciudadana, las virtudes de este proceso son, por cierto, dignas de análisis y las posibilidades reales de distanciarse de los partidos políticos, también, considerando que éstos se encuentran fuertemente atrincherados en el parlamento.

Sin embargo, antes de cualquier análisis más profundo de esta materia, Frei debe ganar la elección presidencial, preferiría decir las fuerzas políticas democráticas deben ganar la elección presidencial o derrotar a la derecha, pero para ello faltan esas fuerzas políticas democráticas actuando eficazmente en la coyuntura política.

En consecuencia, frente al deterioro de los partidos políticos y la incapacidad de renovación y cambio manifestada por éstos, y ante la urgencia histórica en que nos encontramos, serán los propios ciudadanos y movimientos sociales quienes jueguen un rol decisivo para derrotar a la derecha.

En este sentido, destacable es el rol que está jugando el mundo de la cultura, pudiendo citarse, a modo de ejemplo, la importante contribución de Angel Parra e Isabel Allende, o el valioso llamado a ganar la elección presidencial realizada por el Presidente de la ANEF, organizaciones de trabajadores del comercio y numerosas organizaciones sociales, la adhesión de lideres “descolgados de la Concertación” como el Diputado Lemus o dirigentes del PRI como Mulet o independientes como Vladimiro Mimica.

Esta línea de protagonismo ciudadano y social, de protagonismo de los movimientos sociales, gremios y sindicatos, es el llamado a llenar el vacío generado por los partidos políticos concertacionistas y, particularmente, sus dirigentes, en este momento crucial para los destinos de nuestra patria.

Será, entonces, la energía, creatividad, inteligencia y movilización de los ciudadanos, los líderes y las organizaciones sociales y de trabajadores, el elemento fundamental de la posibilidad de conquistar a los adherentes de MEO, a los descontentos y críticos de la Concertación, a la izquierda, a quienes votaron nulo o blanco, para un triunfo democrático.

Desde el punto de vista programático, más allá de la integración de aspectos programáticos de MEO como los tributarios, en particular, por ejemplo, la ampliación del monto del Royalty minero, o los doce puntos de compromiso adoptados con el Juntos Podemos Más, que considera materias de interés social y político, aun existe espacio para avanzar en materias específicas de interés de los trabajadores y capas medias, como es el caso, por ejemplo, del fortalecimiento del derecho a huelga, eliminando las restricciones actuales, o con una regulación del trabajo de los temporeros que considere convenientemente sus derechos o en una reforma del sistema de Isapre que establezca adecuadamente los derechos ciudadanos.