El proceso político francés del momento nos muestra diversos aspectos de gran interés para las ideas políticas y esperanzas no sólo de la izquierda francesa sino que de la izquierda europea y la de otras partes del mundo.
Por cierto que no se trata de un modelo necesariamente a seguir en otras latitudes, pero que si muestra una aproximación de buen sentido o una tendencia de las ideas políticas contemporáneas, a la luz de la cual resulta de interés observar nuestro sistema político.
El momento político francés se encuentra determinado por las recientemente elecciones regionales, cuyos resultados han provocado importantes efectos en todo el espectro político, en la perspectiva, por cierto, de las elecciones presidenciales 2012.
Las elecciones regionales francesas se desarrollan en primer y segundo turno o primera y segunda vuelta, en nuestro lenguaje. En el primer turno se enfrentaron todas las fuerzas políticas sin pactos previos, desde Lucha Obrera y el Nuevo Partido Anticapitalista, por la izquierda, hasta el Frente Nacional por la extrema derecha, pasando por el Partido Socialista, Europa Ecológica, Frente de Izquierda, agrupación en que se encuentra el PC, el centrista Modem y el partido de la derecha gobernante la Unión para la Mayoría Presidencial, UMP, el movimiento popular, como señala su eslogan, que nos recuerda el de la UDI chilena.
En segundo turno de las elecciones regionales, sólo pueden concursar las listas que superan el 10% de los votos, pudiendo formarse nuevas listas o pactos entre las fuerzas mayoritarias y minoritarias que compitieron, siempre y cuando estas últimas hayan superado el 5% de los votos. En esta ocasión, las fuerzas de izquierda que habían obtenido en primera vuelta resultados muy esperanzadores, se impusieron la tarea de enfrentar la segunda vuelta con una clara vocación de unidad y de mayoría, logrando formar una nueva alianza política tras un proyecto que impulsa una Izquierda social, ecológica y republicana entre el Partido Socialista, Europa Ecológica y el Frente de Izquierda.
La izquierda formó un pacto en base al respeto del sufragio universal expresado en el primer turno, en el respeto de la diversidad, en valores comunes profundos entre las partes y en el convencimiento claro de la necesidad de la unidad. El resultado de la segunda vuelta significó un rotundo triunfo de la unidad de la izquierda y una derrota estrepitosa de la derecha gobernante. En efecto, la unidad entre el PS, Europa Ecológica y Frente de Izquierda obtuvo a nivel nacional aproximadamente un 54% de los votos y UMP, el partido de gobierno, un 36%. A la elección se presentaron 8 ministros del gobierno y todos perdieron a manos de los candidatos de la izquierda. Sobre este punto cabe señalar, que la acumulación de cargos es una materia muy crítica del sistema político francés, en que una persona, por ejemplo, puede ser a la vez Ministro y Presidente Regional o Senador y Alcalde y Consejero Regional.
Destaca también en estas elecciones el derrumbe del Modem, opción centrista que había emergido en la elección presidencial anterior con interesantes resultados, pero que cae de un 12% a un 3%, así como también se observa la baja permanente del PC y la caída del NPA.
También se convierte en un asunto de preocupación el alto nivel de abstención, que en primera vuelta alcanzó un 53% y en segunda un 49%, poniendo en discusión el significado de dicha manifestación, que sin duda es un claro rechazo de los ciudadanos al conjunto del sistema político, a la acción de los partidos políticos tanto de izquierda como derecha. Este asunto es una discusión que no se ha dado suficientemente en nuestro sistema político, en relación al voto voluntario y voto obligatorio, desde luego, podemos resaltar recientes encuestas que muestran la altísima opinión crítica de los ciudadanos respecto de los partidos políticos, y, por otra parte, la concepción histórica de nuestro sistema político que estima el voto obligatorio como una carga esencial de la democracia que deben soportar todos los ciudadanos.
En los principales sectores del sistema político francés, a raíz y a la luz de los resultados de las elecciones regionales, se suscitan diversos efectos y reacciones, según podemos observar a continuación.
El Gobierno y la derecha.
El gobierno sin duda es el principal derrotado en las elecciones regionales, desde luego todos sus ministros candidatos perdieron, y el mensaje ciudadano mayoritario claramente exige cambios a las políticas gubernamentales, especialmente la política económica, la política de empleo, de transporte, de inmigración, etc. Recientes sondeos de opinión pública indican que un 70% de los franceses desea cambios en la política económica.
Sin embargo, Sarcozi en lugar de emular a Charles De Gaulle pronunciando el famoso “he escuchado la voz del pueblo”, se resiste a realizar cambios, decide mantener las políticas de gobierno y reemplazar ministros, ingresando al gobierno a los sectores cercanos al antiguo presidente Chirac.
Reaccionando políticamente al resultado electoral, Sarcozy frena el proyecto de ley que establece la tasa carbono mientras no se logre un acuerdo a nivel europeo, con ello da un giro y retira una política que no encuentra gran adhesión ciudadana, y luego, en relación a la burqa, plantea la prohibición del uso del velo integral, y en materia de política de inmigración promueve un proyecto de ley que endurece el trato a los inmigrantes, con ello comienza a disputar el electorado del Frente Nacional.
Sarcozy ya no es el candidato indiscutido de la derecha. Villepin, antiguo ministro del interior de Chirac, crea un nuevo movimiento político con el objetivo presidencial. Juppe, también ha expresado su intención de presentar su candidatura. Algunos plantean la conveniencia de efectuar primarias para elegir al candidato. Existen sondeos de opinión pública que pronostican una derrota de Sarcozi, 48%, frente a Martine Aubry PS, 52%, y también un alto rechazo ciudadano a su candidatura. Conforme a un reciente sondage que mide la popularidad, Sarcozy continua a la baja, con un 38% de opinión favorable; Aubry bate su record personal con 65%, Strauss-Kahn sigue siendo la personalidad socialista preferida por los franceses con un 76% y también Bertrand Delanoe con un 69%. Encuesta tras encuesta la imagen de Sarcozy se degrada en la opinión pública, y parece pagar un precio fuerte por la derrota de su sector en las regionales, llegando incluso a hablarse de crisis de confianza, marcando un record de impopularidad de la V República. Incluso ya el Jefe de los diputados UMP, asegura que “se encuentran en una situación extremamente difícil para nuestra mayoría” y afirma que la izquierda estaría en situación de ganar las próximas presidenciales, otro Senador de la mayoría señala que Zarcozy les conduce derecho al abismo. La alerta ya está encendida, además de la impopularidad de Zarcosy se instala la idea en los electores de que no es el único y mejor candidato de la derecha.
Una eventual dispersión en la derecha podría tener como resultado, tal como ocurrió el 2002 con la dispersión de la izquierda que implicó que Jospin saliera tercero, que sea el Frente Nacional con Marine Le Pen, la sucesora de Jean-Marie Le Pen, quien vaya al segundo turno contra Martine Aubry.
También en el seno de la mayoría, se comienza a demandar reformas a la política económica, específicamente al “escudo fiscal”, gracias al cual ningún contribuyente, específicamente los grandes contribuyentes, debe pagar más de la mitad de sus ganancias al fisco. Frente a la crisis económica y el déficit público, las criticas se multiplican sobre la base de una constatación simple: para ordenar las cuentas fiscales, el Estado no podría contentarse con reducir gastos, el deberá igualmente aumentar sus ingresos, es decir los impuestos y las cotizaciones sociales. Y en ese momento, es inimaginable exonerar a los franceses más ricos de un esfuerzo suplementario, toda vez que el esfuerzo fiscal concierne a todos.
Diversos líderes de la derecha y un gran número de parlamentarios UMP reclaman cambios o mejor una suspensión de esa ventaja acordada a cerca de 19.000 contribuyentes, las mayores fortunas de Francia. Sobre este punto conversando con un ex Consejero Regional y Alcalde de la Región del Poitou-Charantes me señalaba, que la eliminación del escudo fiscal no es la solución correcta, pues en ese caso las grandes fortunas se irán del país a otro en que los impuestos sean menores, mejor es establecer un impuesto a las transacciones financieras internacionales, del tipo tax tobin; el ex secretario general del PS, Holande, ha propuesto una reforma integral que elimine una multiplicidad de impuestos existentes y establezca un impuesto base general y una tasa impositiva progresiva.
Para Sarcozy suspender el escudo fiscal es inaceptable, toda vez que este es un símbolo por excelencia de su periodo de gobierno, de sus compromisos de campaña: “Trabajar más para ganar más”, "romper el tabú del dinero” y crear así un “golpe de confianza y de crecimiento” capaz de reponer en movimiento la economía y la sociedad francesa. Realizar cambios para Sarcozy sería debilitar peligrosamente su palabra y autoridad, sería dejarse dictar su conducta por los parlamentarios y en particular por algunos candidatos a su sucesión. Inaceptable. Después de enterrar la tasa carbono, esto sería devastador en la opinión pública. No obstante, el estado calamitoso de las cuentas fiscales impondrán finalmente cambios a la política fiscal, no ahora, por lo señalado anteriormente, pero sí en el futuro, en el marco de reformas más amplias.
Frente nacional.
En la semana previa a las elecciones regionales conversando en un café de Dijon con un amigo francés de origen africano, sobre los análisis y sondeos que indicaban que el ultraderechista Frente Nacional venía en descenso, que había obtenido muy pocos votos en las elecciones europeas y que en estas elecciones sólo obtendría un 7%, el me señalaba que el Frente nacional estaba como un cocodrilo, parece que está dormido, quieto, muy quieto, en silencio, con los ojos cerrados, durante mucho tiempo, hasta que las aves empiezan a revolotear a su alrededor, a posarse a su lado, y entonces en un rápido movimiento intespectivo salta sobre su presa.
El Frente Nacional en las recientes elecciones regionales remontó los resultados obtenidos en las europeas y en las municipales y vuelve a alcanzar un porcentaje promedio de alrededor de 13%, manteniendo gran fuerza en el este del país.
En lo político, logra situar como asuntos de debate nacional, su discurso sobre la identidad nacional, la islamización y la migración.
La izquierda.
En relación al nuevo pacto suscrito para el segundo turno de las elecciones regionales se ha señalado que es el nacimiento de la “izquierda diversa”, con un toque de rosa, uno de verde y uno de rojo.
Se habría constituido la izquierda social, ecológica y republicana en un nuevo pacto político, que sería la primera etapa de la reconstrucción de la izquierda. La izquierda habría tomado lección de sus experimentos precedentes de unión que jamás han sido durables. Se tiene presente que ya desde la década del 70 el PS procura transformarse en partido mayoritario de la izquierda arrebatando el espacio al PC, impulsando su política de transformar al PS en la “casa común de la izquierda”. Luego, en 1997 Lionel Jospin inventa la “izquierda plural”, mediante una alianza entre PS con un 25% más el PC 9.5% e intenta extender la alianza hasta los verdes que alcanzan a un 3% de los votos. La izquierda plural gobierna cinco años pero fracasa el 2002, ya que cada componente lleva un candidato a la presidencia y Jospin es derrotado. El PC obtuvo un 3.37% de los votos; los verdes un 5,25 %.
El tiempo de la “izquierda plural”, de la “casa común de la izquierda” o de la izquierda unidad detrás del PS, habría terminado, dando lugar a una nueva etapa de recomposición de la izquierda en un programa nuevo. La interrogante por dilucidar en saber si la “izquierda diversa”, surgida en la segunda vuelta de las elecciones regionales, será una configuración durable y si logrará establecer las bases de una alianza política para las presidenciales del 2012. Sobre este punto, hay fuertes incertidumbres, no sólo por la historia de la izquierda francesa, sino también por los fuertes egos y liderazgos existentes, como por la dirección que finalmente tome la nueva fuerza política emergente, Europa Ecológica.
Europa Ecológica.
El proyecto de izquierda ecológica que expresa Europa Ecológica constituye una fuerza política que emerge con creciente adhesión ciudadana, realizando un nuevo aporte al pensamiento de izquierda.En las elecciones europeas obtuvo una muy importante votación la que consolidó y proyectó en las elecciones regionales francesas, transformándose en un actor fundamental del triunfo, con un 13% de los sufragios a nivel nacional.
La ecología política encarna un aporte a la izquierda en tanto constituye una lectura crítica del capitalismo, en contradicción con el liberalismo y el reino del mercado, pero que se aproxima de una manera distinta a la manera que lo hace la izquierda tradicional, la que lo hace fundamentalmente bajo la relación capital trabajo, sin considerar adecuadamente la dimensión de la naturaleza.
Europa ecológica realiza el approche social ecológico que necesita la izquierda contemporánea y que se expresa en materias concretas, como por ejemplo, el sostén económico de la energía, la orientación del automóvil de manera mucho más ecológica, el desarrollo del transporte colectivo, la biodiversidad.
Uno de los líderes más destacados de Europa Ecologica es Daniel-Cohn Bendit, quien haciendo rememoranzas de mayo del 68, el día siguiente de las elecciones regionales, formuló el “Llamado del 22 de marzo”.
Daniel Cohn-Bendit es uno de los principales líderes de las manifestaciones de mayo del 68 en Paris. En Nanterre, el 22 de marzo de 1968, en respuesta al arresto de estudiantes que desfilaban contra la guerra de Vietnam, los estudiantes de la facultad de letras crean el Movimiento 22 de Marzo, presidido por Daniel Cohn-Bendit. Bendit a la sazón había formado parte de la Federación Anarquista y luego se integra a los Anarquistas Negro y Rojo.
Las rememoranzas de Dany el rojo, como se le conocía en aquellos años, son manifiestas en su reciente “Llamado del 22 de Marzo”. No sólo por la fecha sino por los fundamentos anarquistas que se pueden encontrar en su llamado, como es la idea de formar una cooperativa política. Por cierto que el cooperativismo no es una idea exclusiva de los anarquistas, de hecho en Europa aun existen aun importantes ejemplos de cooperativismo y vinculado a la señalada propuesta, en el seno del PS también se ha constituido una cooperativa política, “coopol”, para debatir en el web site del PS, el nuevo cuerpo doctrinario y político de los socialistas.
Daniel Cohn-Bendit realiza una fuerte crítica, no obstante el importante triunfo obtenido el día anterior en su alianza con los socialistas. “Entre simple marca electoral y red puramente virtual, a Europa Ecológica le falta una proyección, o sino mejor cada uno espera el medio día en su casa. Los Verdes están para un campeonato amateur, en cambio Europa Ecológica está para la Champion Ligue”, señala Bendit. En consecuencia, plantea que es tiempo de encarnar la ecología política en un cuerpo nuevo, una forma política largamente inédita, sin fronteras, sin divisiones, sin compartimentos estanco, destinada a dirigir la transformación de la sociedad.
Bendit propone inventar una cooperativa política, “Cambiar la política para cambiar de política” expresa en el Llamado del 22 de marzo.
Su propuesta contiene una enérgica crítica a la política y a los partidos políticos tradicionales, a los aparatos de partido, crítica que podría aplicarse a nuestro país, señala: “Abstención, populismo, clientelismo…esta elección lo prueba aun: después de decenas de años, la fosa no ha cesado de crecer entre la sociedad y la política. El divorcio democrático es profundo entre las lógicas partidarias completamente desarraigadas que funcionan bajo el suelo y una sociedad activa, diversa, creativa pero sin ilusión sobre la naturaleza y las formas de poder que se ejercen sobre ella. Los partidos políticos de ayer eran verdaderos lugares de socialización y de aprendizaje de ciudadanía. Pero hoy ellos se reducen, lo más a menudo, a estructuras aisladas de la sociedad, guiadas por estrictas lógicas de conquista del poder, incapaces de pensar y de acompañar el cambio social, aun menos de contribuir a él. Partido de masa o vanguardia de la revolución, rojo incluso verde: ese es el mundo de ayer. Ese de la revolución industrial y de partidos concebidos como maquinas desencarnadas, sin otro objeto que el poder. Como una escudería de Fórmula 1, bellas máquinas políticas que pueden ser muy sofisticadas y hacer bellas carreras entre ellas, pero ellas dan vueltas al rededor siempre del mismo circulo, con de menos en menos espectadores. En la práctica, la política actual ha expropiado a los ciudadanos y los ha despojado de la polis, a nombre del racionalismo tecnocrático o de la emoción populista”.
En consecuencia, según Cohn-Bendit, el movimiento político que se debe construir no puede parecerse a un partido tradicional. Las posturas y lo que está en juego en el siglo XXI llaman a una metamorfosis, a una recomposición de la forma misma de la política. La democracia exige una organización que respete la pluralidad y la singularidad de sus componentes. Una biodiversidad social y cultural directamente animada por la vitalidad de sus experiencias y sus ideas. Una organización polinizadora, que libera ideas, las transporta y fecunda con otras partes del cuerpo social. Es necesario repolitizar la sociedad civil al mismo tiempo que de civilizar la sociedad política y hacer pasar la política de sistema propietario al “de logiciel libre”.
La forma partidaria clásica es inadaptada a las exigencias nuevas de nuestra sociedad. Ni partido masa, ni partido empresa, Bendit propone inventar en conjunto una Cooperativa Política, es decir, una estructura capaz de producir sentido y transmitir sentido político y adoptar decisiones estratégicas. Por una vez, lo importante es menos de donde venimos, sino donde queremos ir, juntos. Es el espíritu mismo de reunirnos que hace nuestra fuerza, esa voluntad de construir un bien común alternativo.
Hasta el momento, considera Cohn-Bendit, que Europa Ecológica se contenta de ser un objeto político inclasificable. La apuesta de la madurez, es su metamorfosis en verdadero sujeto político ecológico autónomo, trascendente de las viejas culturas políticas.
Bendit junto a diversos otros líderes ecológicos y altermundialistas, como José Bobe, profundizaron el Llamado del 22 de Marzo y sentencian que: “la ecología es a partir de ahora reconocida como portadora de un proyecto de sociedad creíble. Ella se afirma como una nueva oferta política, depositaria de “otra visión”.
Europa Ecológica ha construido su identidad con éxito bajo la afirmación del carácter determinante de la crisis ecológica global y sus consecuencias sociales, así como sobre la promoción de un proyecto portador de soluciones, encarnando esta orientación en un programa de transformación ecológico de la economía y de la sociedad que instala el criterio de la regulación ecológica y la ecocondicionalidad, en el corazón de las decisiones públicas.
Cécile Duflot, secretaria general del Partido Verde, diferenciándose de Dany ha señalado que su “ecología porta la herencia del pensamiento del movimiento obrero y de combates que la izquierda ha apoyado sobre el feminismo o sobre la disminución del tiempo de trabajo, valores que sirven de pedestal de la fuerza ecológica nueva. Ella es partidaria de un movimiento ecológico polimorfo, articulando un partido transformado y una red informal abierta, y en consecuencia, llama a los verdes a transformarse en un espacio político nuevo, con instancias transformadas y un nuevo nombre, pero sin abandonar sus adquisiciones que son la paridad, el no cúmulo de mandatos y la ausencia de la “cultura de jefe”, propone así mismo transformar los locales de los verdes en “casas de la ecología”.
Cohn-Bendit ha calificado la propuesta de Dufot como una visión anticuada. “Los verdes quieren guardar el poder y crear simplemente un nuevo partido verde. Entienden la Cooperativa con un núcleo, los verdes, que tendría un 50% de capital en torno del cual giran satélites que podrían ser utilizados, instrumentalizados a voluntad por el núcleo. En cuanto a las “casas de la ecología”, son las “casas del pueblo” del partido comunista, eso ya fue hecho y ahora se le quiere poner otro nombre”.
Más allá de los Llamados orgánicos y políticos de Bendit, José Bobe, Duflot y demás líderes de los verdes y Europa Ecológica, surge un convencimiento que una candidatura a la presidencial es necesaria en el 2012, ya que sería el único medio de hacerse entender, de existir a la izquierda y así pensar sobre un eventual programa de gobierno con el PS, a diferencia de Bendit, que más bien había propuesto abstener en beneficio de un PS y obtener en cambio un grupo parlamentario. Quienes propugnan llevar una alternativa piensan que si no lo hacen, habrá otra candidatura, probablemente de derecha, para ocupar el nicho ecológico y llevar esos electores en segundo turno hacia el candidato de derecha. Así, entonces, ha surgido como eventual candidata presidencial, el nombre de la secretaria general de los verdes, Cécile Duflot o de la ex magistrado, eurodiputada, Eva Joly.
Estos y otros asuntos pendientes se irá dilucidando durante el presente año, por delante existen diversos eventos, en junio una Convención nacional, después las jornadas de verano y eventualmente un congreso refundacional a fin de año.
Los socialistas.
El PS alcanzó un resultado histórico en las elecciones regionales de un 30% de los sufragios a nivel nacional. Con el resultado obtenido revirtió el grave descenso obtenido en las elecciones europeas donde había obtenido un magro 16%. Pero dos años antes de las elecciones presidenciales de 2012, le resta forjar las dos herramientas indispensables para la victoria, un proyecto renovado y un porta estandarte para encarnarlo.
En las elecciones regionales el PS logró conformar una alianza política mayoritaria sobre la base de la soberanía popular expresada en la primera vuelta, lo que ponía en la presidencia de las regiones a candidatos socialistas, en la casi totalidad de las regiones. La nueva alianza con Europa Ecológica y Frente de Izquierda le permite mirar con gran optimismo y esperanza el futuro político en la perspectiva de las elecciones presidenciales.
En cuanto a la construcción de un nuevo proyecto político, PS luego de su derrota presidencial del 2007, inicia un camino de profunda discusión interna, marco en el cual por votación universal resolvió realizar primarias para elegir el candidato a la presidencia 2012, así como una serie de eventos de discusión para la renovación de su cuerpo doctrinario y de su modo de funcionamiento.
En este marco, el PS se apresta a tener una serie de convenciones sobre cuatro temas: nuevo modelo de sociedad, la renovación, lo internacional y la igualdad real.
Existe el convencimiento que es necesario construir un nuevo proyecto político a pesar que el tiempo actual es un tiempo que dificulta tomar en consideración la complejidad de la sociedad, en que se tensiona el tiempo de la democracia y el tiempo de la acción, se intenta evitar que la aspiración electoral se transforme en más importante que la aspiración política.
Definitivamente, la definición de un proyecto será crucial para el camino al Elíseo, sin embargo, antes de hablar de elección del candidato de la izquierda, es necesario construir un proyecto común, toda vez que un acuerdo electoral sin proyecto no se sustenta.
El PS se propone inventar otro modelo de desarrollo, más sobrio, más justo y más eficaz. Desafío, que se estima alcanzarán si se logra éxito en conciliar un modelo de producción durable con las exigencias de la competición económica mundial. Se propone un “justo intercambio” más que un libre intercambio, con una clara fiscalidad ecológica y social.
El PS intenta constuir otro modelo de desarrollo económico, social y durable, pero también otra relación de los individuos entre ellos y con la colectividad. Constuir una sociedad de bien estar y de respeto, implica pasar de una sociedad individualista a una sociedad de atención o ayuda mutua, en que la sociedad entrega atención a las personas, pero éstas deben también entregar atención o ayuda a otros y a la sociedad.
Los socialistas se encuentran profundizando las nuevas temáticas de la social ecología y los criterios de un crecimiento menos estrictamente cuantitativo. La idea es dar cuerpo a un concepto de izquierda solidaria que incorpora la ecología entre sus preocupaciones fundamentales.
En asuntos medioambientales, se propone acelerar la mutación social ecológica de la economía y de los modos de consumo, considerando que la batalla por la transición medioambiental no es técnica o fiscal, sino que es cultural e ideológica, es por eso que el PS estima que debe construir un nuevo proyecto de sociedad. El nuevo proyecto debe considerar una política energética por la diversificación, la independencia y la seguridad de aprovisionamiento. Se estima que la mutación medioambiental de la sociedad ya ha comenzado y en consecuencia el PS debe saber acompañar esa transición. Destacan, al efecto, propuestas concretas sobre la creación de un IVA ecomodulabla que variaría según el nivel de respuesta a ciertos criterios medioambientales; una contribución clima energía, versión socialista de tax carbono, establecida a las empresas así como al conjunto del consumo eléctrico; y por cierto que el PS tiene que resolver posiciones controvertidas como son la opción nuclear, las energías renovables y más ampliamente, el contenido que se debe dar a un crecimiento verde, y específicamente el control o disminución global al consumo de energía.
La comisión de renovación, por su parte, se pronunciará sobre tres controvertidas cuestiones: la organización de primarias abiertas, realización del Congreso y el establecimiento de reglas éticas y de no acumulación de mandatos o cargos públicos.
En relación a las primarias, la Secretaria General del Partido Socialista ha señalado que el o la candidata socialista sería elegida por todos los ciudadanos que le apoyan en primarias abiertas a realizarse a mediados del 2011. No obstante, existen quienes estiman necesario realizar un Congreso del PS en octubre de 2011 y antes de la designación del candidato presidencial, toda vez que un congreso tendría la capacidad de ordenar el debate y pesar sobre la primaria, el Congreso tamiza y es el torneo eliminatorio que obliga a un cierto número de personas a posicionarse, discusión que se parece a la sostenida en el seno del PS de Chile y en la que se impone la urgencia por tomar el control del aparato partidario más que discutir y elaborar un nuevo proyecto que recupere y gane la confianza de los chilenos.
Sobre el tipo de primarias existen diversas posiciones, desde las primarias abiertas del PS en dos o tres vueltas, primarias abiertas con participación de los ecologistas y otras fuerzas, hasta un sistema “panaché” con confrontación amical en el primer turno entre socialista y ecologistas, con un acuerdo ya anunciado de apoyo en el segundo turno.
En general, todos los ciudadanos podrían participar de las primarias bajo condición de estar inscritos en listas electorales y de participar de manera simbólica al financiamiento pagando un euro. El ciudadano podría adherir a una declaración de principios sobre los valores que sostienen la candidatura y por lo tanto ser simpatizante de la izquierda.
Los candidatos socialistas a las primarias son varios, los principales son: Segolen Royal, Dominique Strauss-Kahn y Martine Aubry.
Martine Aubry, secretaria general del PS, es el liderazgo que capitaliza el éxito electoral obtenido en las regionales. De hecho, un sondage realizado los días posteriores a las regionales, la mide con Sarcozy, dando como resultado que en segunda vuelta gana Aubry con un 52% de los votos contra un 48% de Sarcozy. En primera vuelta, Sarcozy obtendría un 35%, Aubry un 31%, Marie Le Pen (FN) un 12%, Bayrou (Modem) un 7%, Duflot (Europa Ecológica) un 6%, Besancenot (NPA) un 5%, Buffet (PC) 2%, Arthaud (LO) 2%; Abtención, nulos, blancos 40%. En una encuesta anterior del mes de febrero, los resultados del segundo turno favorecían a Sarcozy con 52% por sobre Aubry con 48%.
Segolen Royal, por su parte, con el slogan “ecología, empleo, solidaridad”, obtuvo en su región, en primera vuelta, un 38,98% de los votos y en segunda, un 61% y fue la segunda mayoría nacional. Segolen Royal es portadora de un discurso que incorpora con fuerza las ideas de la ecología social, la democracia participativa, la promoción de otro modelo económico que coloque al ser humano en el corazón de sus preocupaciones. “Yo estoy con los millones de franceses que no quieren más ser tomados por unos bobos por un Estado que instrumentaliza la ecología para hacer impuestos nuevos, para llenar las cajas del Estado”, señaló a propósito de la tasa carbono. Ella considera que tendría derecho a una segunda oportunidad y aunque no lo ha anunciado formalmente aun, su intención sería presentarse a una primaria.
En cuanto a Dominique Strauss Kahn, según sondeos LH2, el director general de FMI es el mejor candidato de izquierda para el 2012 para un 37% de los franceses, lejos del 13% de Martine Aubry y del 12% de Segolen royal, y es, junto a Chirac, el personaje político con la más alta valoración positiva de los franceses.
El desafío del PS es lograr la designación de un candidato presidencial de toda la izquierda, mediante primarias abiertas a la sociedad, elegido por millones de electores, portador de un proyecto nuevo social ecológico, lo que daría al vencedor una amplitud y legitimidad que le permitiría enfrentar con grandes posibilidades las elecciones presidenciales 2012.
sábado, 17 de abril de 2010
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