La conformación del Partido Mapuche constituye la herramienta del pueblo Mapuche para impulsar sus reivindicaciones, proyectos y luchas, para gobernar sus territorios, elegir parlamentarios e incluso formar parte del gobierno nacional.
El pueblo mapuche organizado políticamente en un partido que participa y lucha en el sistema político nacional, permite que la sociedad y el Estado recoja la influencia de los diversos intereses que lo conforman, otorgando al pueblo mapuche del campo y la ciudad la posibilidad de elegir a sus representantes tanto en el gobierno local como en el regional, central y legislativo.
El pueblo mapuche requiere de una organización política que guíe y represente sus intereses de manera unitaria y sincronizada en y ante el Estado, que pueda impulsar sus demandas, anhelos y proyectos y participar del parlamento de la república, del gobierno y de la definición del presupuesto local, regional y nacional.
La conformación de un Partido Mapuche o incluso Indígena puede ser un instrumento de enorme trascendencia para los intereses de sus pueblos que exige la emergencia de líderes con una visión política capaz de organizar y desarrollar las luchas mapuches en la institucionalidad constitucionalista democrática del Estado. La sociedad y el Estado de Chile ha dado avances en el reconocimiento constitucional del pueblo mapuche, ha creado instituciones especializadas, fondos, diálogos y otros, sin embargo, es insuficiente, y resulta necesario que los mapuches sean actores políticos de su futuro mediante su participación política directa en el Estado y sus órganos
martes, 29 de septiembre de 2009
NUEVO REGIMEN JURIDICO DEL AGUA
El agua, por su escasez, constituye un bien de valor estratégico para el desarrollo de las naciones, respecto de la cual se dan contiendas en diversos niveles, entre particulares, comunidades y naciones.
En nuestro país, el estatuto jurídico del agua forma parte del debate político, ya sea por los diversos proyectos de aprovechamiento del agua, como son los proyectos de centrales hidroeléctricas y de empresas mineras, como por el debate de cara a las próximas elecciones presidenciales, marco en el cual han surgido diversas tesis, tales como estatización del agua o su nacionalización.
Al respecto, considero que se debe adoptar un nuevo estatuto jurídico del agua, a partir de los antecedentes jurídicos históricos de la misma, de los desafíos de la sociedad contemporánea y nuestra estrategia de desarrollo nacional y regional.
Históricamente el agua ha sido considerada como un bien que pertenece a toda la comunidad. Ya en el antiguo derecho romano, cuyas nociones llegan hasta nuestros días, el agua era considerada un bien extrapatrimonial, es decir, que se encontraban fuera del comercio humano y por ende no era apropiable, respondía a la clasificación de “cosa pública”, esto es, cosas que si bien eran susceptibles de apropiación, por decisión legal se destinaban al uso común.
El agua, conforme al Código Civil chileno y el Código de Agua, es un bien nacional de uso público, lo que significa que su uso pertenece a toda la nación. No obstante ello, se concede a los particulares su utilización en forma privativa, mediante una concesión de derechos de aprovechamiento, concesión que constituye una autorización graciosa del Estado a un particular sobre bienes públicos para su uso privativo.
Un nuevo régimen jurídico del agua exige impulsar, entre otras, las siguientes medidas.
1. Poner término a la gratuidad de la entrega y goce de concesiones de aprovechamiento de aguas, cuando su uso o aprovechamiento, por ejemplo, es entregado por el Estado a grandes proyectos de centrales hidroeléctricas y mineros, estableciendo el cobro de una tarifa o impuesto en beneficio público, de manera que quienes se benefician de las aguas que pertenecen a todos, retribuyan a la comunidad, mediante el pago de un precio por su uso y goce.
2. Regular y transparentar el mercado de derechos de aprovechamiento de agua, en atención a la naturaleza pública del agua, las necesidades de bien común y que actualmente se observa una tendencia a la especulación y concentración, a raíz del traspaso derechos de aprovechamiento de agua de los agricultores pequeños de menores ingresos a los agricultores más grandes.
3. Establecer la obligación de dar un uso efectivo y beneficioso al agua, y en caso contrario, sancionar con la pérdida de derechos de aprovechamiento, de manera que éstas vuelvan a dominio público, pudiendo administrarse y reasignarse, según las necesidades y prioridades de desarrollo.
4. Establecer una institucionalidad que administre un sistemas de gestión integral de las cuencas hidrográficas. En la cuenca hidrográfica concurren diversas problemáticas e intereses, esto es, entre otros, aguas, suelo, ganadería, agricultura, poblamiento humano, medio ambiente, etc., que exigen una visión diferente de las mismas, para administrarlas en forma integral. Esta administración integral de las cuencas, además, debe considerar el establecimiento de un caudal ecológico mínimo, de manera de protegerlas, evitando su agotamiento.
5. Establecer un sistema especializado de solución de controversias, distinto del actual sistema entregado a la justicia ordinaria, que carece de la especialización técnica para abordar la materia, por la vía de la creación de un sistema jurisdiccional administrativo o arbitral especializado.
En nuestro país, el estatuto jurídico del agua forma parte del debate político, ya sea por los diversos proyectos de aprovechamiento del agua, como son los proyectos de centrales hidroeléctricas y de empresas mineras, como por el debate de cara a las próximas elecciones presidenciales, marco en el cual han surgido diversas tesis, tales como estatización del agua o su nacionalización.
Al respecto, considero que se debe adoptar un nuevo estatuto jurídico del agua, a partir de los antecedentes jurídicos históricos de la misma, de los desafíos de la sociedad contemporánea y nuestra estrategia de desarrollo nacional y regional.
Históricamente el agua ha sido considerada como un bien que pertenece a toda la comunidad. Ya en el antiguo derecho romano, cuyas nociones llegan hasta nuestros días, el agua era considerada un bien extrapatrimonial, es decir, que se encontraban fuera del comercio humano y por ende no era apropiable, respondía a la clasificación de “cosa pública”, esto es, cosas que si bien eran susceptibles de apropiación, por decisión legal se destinaban al uso común.
El agua, conforme al Código Civil chileno y el Código de Agua, es un bien nacional de uso público, lo que significa que su uso pertenece a toda la nación. No obstante ello, se concede a los particulares su utilización en forma privativa, mediante una concesión de derechos de aprovechamiento, concesión que constituye una autorización graciosa del Estado a un particular sobre bienes públicos para su uso privativo.
Un nuevo régimen jurídico del agua exige impulsar, entre otras, las siguientes medidas.
1. Poner término a la gratuidad de la entrega y goce de concesiones de aprovechamiento de aguas, cuando su uso o aprovechamiento, por ejemplo, es entregado por el Estado a grandes proyectos de centrales hidroeléctricas y mineros, estableciendo el cobro de una tarifa o impuesto en beneficio público, de manera que quienes se benefician de las aguas que pertenecen a todos, retribuyan a la comunidad, mediante el pago de un precio por su uso y goce.
2. Regular y transparentar el mercado de derechos de aprovechamiento de agua, en atención a la naturaleza pública del agua, las necesidades de bien común y que actualmente se observa una tendencia a la especulación y concentración, a raíz del traspaso derechos de aprovechamiento de agua de los agricultores pequeños de menores ingresos a los agricultores más grandes.
3. Establecer la obligación de dar un uso efectivo y beneficioso al agua, y en caso contrario, sancionar con la pérdida de derechos de aprovechamiento, de manera que éstas vuelvan a dominio público, pudiendo administrarse y reasignarse, según las necesidades y prioridades de desarrollo.
4. Establecer una institucionalidad que administre un sistemas de gestión integral de las cuencas hidrográficas. En la cuenca hidrográfica concurren diversas problemáticas e intereses, esto es, entre otros, aguas, suelo, ganadería, agricultura, poblamiento humano, medio ambiente, etc., que exigen una visión diferente de las mismas, para administrarlas en forma integral. Esta administración integral de las cuencas, además, debe considerar el establecimiento de un caudal ecológico mínimo, de manera de protegerlas, evitando su agotamiento.
5. Establecer un sistema especializado de solución de controversias, distinto del actual sistema entregado a la justicia ordinaria, que carece de la especialización técnica para abordar la materia, por la vía de la creación de un sistema jurisdiccional administrativo o arbitral especializado.
LA DESIGNACION DEL PS EN EL OCTAVO DISTRITO: UNA ESTULTICIA DE ESCALONA, CHILLING Y SOLARI
Los dirigentes políticos de la Concertación y el Partido Socialista, en la conformación de su lista parlamentaria, reproducen las malas prácticas, se insiste en designar candidaturas carentes de representatividad, débiles, debilitadas, de dudosa reputación o cuestionadas, se favorece el predominio oligarca de sus candidaturas y la extensión del nepotismo.
Los dirigentes políticos de la Concertación y el PS perpetúan malas prácticas, la conducción autoritaria y personalista, que dañan la democracia, extienden el deterioro de la Concertación y de los partidos, y facilitan la acción de los contendores, realizando designaciones de candidatos sin escuchar la voz del pueblo, voz que ha sido expresada, por ejemplo, en la reciente elección municipal, dando un mensaje claro que exigía nombrar candidatos representativos, elevar los estándares éticos, de experiencia y capacidad de los candidatos.
La conducta que practican los dirigentes del PS con la designación de candidato a diputado en el octavo distrito es negligente, no sólo se aprecia una falta de aquel cuidado o diligencia que los hombres juiciosos emplean en la administración de sus asuntos importantes, sino que parecen manejar los asuntos públicos sin la diligencia que aun las personas de poca prudencia emplean en sus asuntos propios.
Es evidente que la designación de candidatos sin experiencia, preparación, arraigo o representatividad, la designación de candidatos familiares de dirigentes, candidatos de dudosa reputación y cuestionados debilita a la Concertación y fortalece a la opción descolgada de la Concertación y a la oposición, no sólo con miras a la elección parlamentaria y sino que especialmente en materia presidencial.
Si analizamos lo realizado en el octavo distrito, podemos observar que el candidato designado por el PS, representa la opción de una familia en declive, con una tendencia electoral en manifiesto descenso en las preferencias ciudadanas, que recibió el rechazo de prácticamente el 50% de los adherentes de la Concertación en la reciente elección municipal; la designación realizada en el octavo distrito evidentemente carece de una experiencia mínima, preparación o formación para la contienda y labor legislativa y no es más que una estulticia política de los jerarcas de las tendencias del PS.
La decisión de la dirección del PS significa una verdadera renuncia de la opción del PS de elegir un parlamentario en el octavo distrito, poniendo en riesgo de paso a la opción de la propia Concertación de elegir un parlamentario, todo con grave riesgo para la opción presidencial.
En efecto, con la designación realizada, el PS ha declinado su opción en el octavo distrito dejando el camino libre a las fuerzas descolgadas de la Concertación para que elijan un diputado, incluso este debilitamiento del PS y fortalecimiento de las fuerzas extra concertación, en el marco de la también debilitada posición de la DC, pone en serio riesgo la opción de la Concertación, no sólo a nivel parlamentario, sino que también provoca un daño a la candidatura presidencial al facilitar el alejamiento y fortalecimiento de las opciones críticas y descolgadas de la Concertación.
Los jerarcas de las tendencias del PS se burlaron de los militantes socialistas y ciudadanos de Coquimbo, Ovalle y Río Hurtado, vulneraron las disposiciones estatutarias del PS sobre la forma de seleccionar los candidatos a parlamentarios, maquinando un procedimiento oscuro y dudoso, con una encuesta cuya cuestionada realización, parámetros y verdaderos resultados se ocultaron, para finalmente proceder a repartirse las candidaturas a parlamentario, sin importar la representatividad y calidad de los candidatos, la opinión de los militantes y menos de los ciudadanos, que son los que finalmente eligen.
En una contienda presidencial tan ajustada como la que se vive en nuestro país, se exige de los dirigentes políticos una conducción inteligente o a lo menos diligente. Se requiere ampliar las fuerzas democráticas, integrar sectores descontentos y alejados de la Concertación y no hacer lo contrario. Esperamos que las fuerzas políticas democráticas de Coquimbo, Ovalle y Río Hurtado, los ciudadanos, los dirigentes sindicales y gremiales, los militantes, los dirigentes vecinales y sociales logremos revertir las malas decisiones, conformando una gran fuerza social y política que derrote a la derecha, elija Presidente de la República a Eduardo Frei, profundice la democracia, extienda el Sistema de Protección Social, impulse una nueva Constitución Política de la República, un nuevo Código del Trabajo y una revolución del sistema educacional chileno.
ABDON HERMOSILLA CORTES - CARLOS FUENTEALBA MALDONADO
Lamentables declaraciones del sobrino de Encina y Lobos, que dejan de manifiesto la carencia de recursos intelectuales y que su candidatura representa y sólo es el resultado de los peores vicios y defectos de la política.
Lamentablemente, resulta necesario aclarar sus imprecisiones y aseveraciones, que sólo son fruto de su imaginería.
Que no se engañe la ciudadanía, el hecho de obtener un determinado porcentaje de adhesión en el Comité Central del PS es sólo resultado del acuerdo de reparto practicado por los jerarcas de las tendencias internas del PS, según la fuerza de cada una de ellas, lo que luego se valida mediante una votación por los miembros del Comité Central, según las instrucciones de los jefes de tendencia.
Conocemos como funciona nuestro Partido, es por ello que nuestra crítica es a los dirigentes políticos por la estulticia política cometida, que daña nuestras opciones electorales, fortalece a la opción descolgada de la Concertación y a la derecha, pone en riesgo la opción parlamentaria de la Concertación y provoca un daño a la candidatura presidencial, al facilitar el alejamiento y fortalecimiento de las opciones críticas y descolgadas de la Concertación.
En una contienda presidencial tan ajustada como la que se vive en nuestro país, se exige de los dirigentes políticos una conducción inteligente o a lo menos con algo de acucia (Del b. lat. acutia, astucia, agudeza, der. del lat. acūtus, agudo). Se requiere ampliar las fuerzas democráticas, integrar sectores descontentos y alejados de la Concertación y no hacer lo contrario.
Que no se engañe la ciudadanía, en relación a encuestas que supuestamente le posicionaron mejor, sólo basta señalar que la opinión pública no conoce encuestas, serias e independientes, realizadas en el distrito.
El supuesto respaldo de más de 500 organizaciones sociales del distrito y de la ciudadanía, sólo es más imaginería propia de sus juveniles fantasías.
No basta con usar la frase “renovación de la política”, es menester dotar de contenido y nuevas prácticas a la política, elementos de los que evidentemente carece la opción designada y sólo se observa ausencia de ideas, de formación y de experiencia, siendo sólo la expresión misma de las peores prácticas políticas, como el nepotismo o el despido por razones políticas y amedrentamiento laboral. La ciudadanía no se explica como, una persona sin profesión, ocupación u oficio conocido, financia una campaña millonaria en paletas publicitarias. Quizás ahorra la mesada.
Finalmente, queremos señalar que con esta declaración damos por concluido el asunto y muy especialmente queremos reiterar nuestro compromiso y llamado a la formación de una gran fuerza social y política regional que trabaje por el desarrollo de la región de Coquimbo y su gente, que derrote a la derecha y elija Presidente de la República a Eduardo Frei, que profundice la democracia, dictando una nueva Constitución y un nuevo Código del Trabajo, e impulse una revolución educacional y extienda a las capas medias de nuestra patria el sistema de protección social establecido por la presidenta Michelle Bachelet.
ABDON HERMOSILLA CORTES - CARLOS FUENTEALBA MALDONADO
Los dirigentes políticos de la Concertación y el PS perpetúan malas prácticas, la conducción autoritaria y personalista, que dañan la democracia, extienden el deterioro de la Concertación y de los partidos, y facilitan la acción de los contendores, realizando designaciones de candidatos sin escuchar la voz del pueblo, voz que ha sido expresada, por ejemplo, en la reciente elección municipal, dando un mensaje claro que exigía nombrar candidatos representativos, elevar los estándares éticos, de experiencia y capacidad de los candidatos.
La conducta que practican los dirigentes del PS con la designación de candidato a diputado en el octavo distrito es negligente, no sólo se aprecia una falta de aquel cuidado o diligencia que los hombres juiciosos emplean en la administración de sus asuntos importantes, sino que parecen manejar los asuntos públicos sin la diligencia que aun las personas de poca prudencia emplean en sus asuntos propios.
Es evidente que la designación de candidatos sin experiencia, preparación, arraigo o representatividad, la designación de candidatos familiares de dirigentes, candidatos de dudosa reputación y cuestionados debilita a la Concertación y fortalece a la opción descolgada de la Concertación y a la oposición, no sólo con miras a la elección parlamentaria y sino que especialmente en materia presidencial.
Si analizamos lo realizado en el octavo distrito, podemos observar que el candidato designado por el PS, representa la opción de una familia en declive, con una tendencia electoral en manifiesto descenso en las preferencias ciudadanas, que recibió el rechazo de prácticamente el 50% de los adherentes de la Concertación en la reciente elección municipal; la designación realizada en el octavo distrito evidentemente carece de una experiencia mínima, preparación o formación para la contienda y labor legislativa y no es más que una estulticia política de los jerarcas de las tendencias del PS.
La decisión de la dirección del PS significa una verdadera renuncia de la opción del PS de elegir un parlamentario en el octavo distrito, poniendo en riesgo de paso a la opción de la propia Concertación de elegir un parlamentario, todo con grave riesgo para la opción presidencial.
En efecto, con la designación realizada, el PS ha declinado su opción en el octavo distrito dejando el camino libre a las fuerzas descolgadas de la Concertación para que elijan un diputado, incluso este debilitamiento del PS y fortalecimiento de las fuerzas extra concertación, en el marco de la también debilitada posición de la DC, pone en serio riesgo la opción de la Concertación, no sólo a nivel parlamentario, sino que también provoca un daño a la candidatura presidencial al facilitar el alejamiento y fortalecimiento de las opciones críticas y descolgadas de la Concertación.
Los jerarcas de las tendencias del PS se burlaron de los militantes socialistas y ciudadanos de Coquimbo, Ovalle y Río Hurtado, vulneraron las disposiciones estatutarias del PS sobre la forma de seleccionar los candidatos a parlamentarios, maquinando un procedimiento oscuro y dudoso, con una encuesta cuya cuestionada realización, parámetros y verdaderos resultados se ocultaron, para finalmente proceder a repartirse las candidaturas a parlamentario, sin importar la representatividad y calidad de los candidatos, la opinión de los militantes y menos de los ciudadanos, que son los que finalmente eligen.
En una contienda presidencial tan ajustada como la que se vive en nuestro país, se exige de los dirigentes políticos una conducción inteligente o a lo menos diligente. Se requiere ampliar las fuerzas democráticas, integrar sectores descontentos y alejados de la Concertación y no hacer lo contrario. Esperamos que las fuerzas políticas democráticas de Coquimbo, Ovalle y Río Hurtado, los ciudadanos, los dirigentes sindicales y gremiales, los militantes, los dirigentes vecinales y sociales logremos revertir las malas decisiones, conformando una gran fuerza social y política que derrote a la derecha, elija Presidente de la República a Eduardo Frei, profundice la democracia, extienda el Sistema de Protección Social, impulse una nueva Constitución Política de la República, un nuevo Código del Trabajo y una revolución del sistema educacional chileno.
ABDON HERMOSILLA CORTES - CARLOS FUENTEALBA MALDONADO
Lamentables declaraciones del sobrino de Encina y Lobos, que dejan de manifiesto la carencia de recursos intelectuales y que su candidatura representa y sólo es el resultado de los peores vicios y defectos de la política.
Lamentablemente, resulta necesario aclarar sus imprecisiones y aseveraciones, que sólo son fruto de su imaginería.
Que no se engañe la ciudadanía, el hecho de obtener un determinado porcentaje de adhesión en el Comité Central del PS es sólo resultado del acuerdo de reparto practicado por los jerarcas de las tendencias internas del PS, según la fuerza de cada una de ellas, lo que luego se valida mediante una votación por los miembros del Comité Central, según las instrucciones de los jefes de tendencia.
Conocemos como funciona nuestro Partido, es por ello que nuestra crítica es a los dirigentes políticos por la estulticia política cometida, que daña nuestras opciones electorales, fortalece a la opción descolgada de la Concertación y a la derecha, pone en riesgo la opción parlamentaria de la Concertación y provoca un daño a la candidatura presidencial, al facilitar el alejamiento y fortalecimiento de las opciones críticas y descolgadas de la Concertación.
En una contienda presidencial tan ajustada como la que se vive en nuestro país, se exige de los dirigentes políticos una conducción inteligente o a lo menos con algo de acucia (Del b. lat. acutia, astucia, agudeza, der. del lat. acūtus, agudo). Se requiere ampliar las fuerzas democráticas, integrar sectores descontentos y alejados de la Concertación y no hacer lo contrario.
Que no se engañe la ciudadanía, en relación a encuestas que supuestamente le posicionaron mejor, sólo basta señalar que la opinión pública no conoce encuestas, serias e independientes, realizadas en el distrito.
El supuesto respaldo de más de 500 organizaciones sociales del distrito y de la ciudadanía, sólo es más imaginería propia de sus juveniles fantasías.
No basta con usar la frase “renovación de la política”, es menester dotar de contenido y nuevas prácticas a la política, elementos de los que evidentemente carece la opción designada y sólo se observa ausencia de ideas, de formación y de experiencia, siendo sólo la expresión misma de las peores prácticas políticas, como el nepotismo o el despido por razones políticas y amedrentamiento laboral. La ciudadanía no se explica como, una persona sin profesión, ocupación u oficio conocido, financia una campaña millonaria en paletas publicitarias. Quizás ahorra la mesada.
Finalmente, queremos señalar que con esta declaración damos por concluido el asunto y muy especialmente queremos reiterar nuestro compromiso y llamado a la formación de una gran fuerza social y política regional que trabaje por el desarrollo de la región de Coquimbo y su gente, que derrote a la derecha y elija Presidente de la República a Eduardo Frei, que profundice la democracia, dictando una nueva Constitución y un nuevo Código del Trabajo, e impulse una revolución educacional y extienda a las capas medias de nuestra patria el sistema de protección social establecido por la presidenta Michelle Bachelet.
ABDON HERMOSILLA CORTES - CARLOS FUENTEALBA MALDONADO
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